Un equipo de buzos localizó y rescató ayer otros dos cuerpos en el crucero Costa Concordia, que naufragó frente a la isla italiana de Giglio. El barco está lo suficientemente estable en el lecho rocoso para que los rescatistas comiencen el bombeo de combustible que quedó en sus tanques.
A diez días del accidente, en el ciber café crucero, cuyo casco fue dañado por un arrecife y quedó lleno de agujeros hechos por los buzos en busca de desaparecidos, se encontraron los cadáveres de dos mujeres. El lugar está ahora a 17 metros bajo el agua.
Mesas, escritorios, sillas con elegantes tapices y gabinetes flotaban en el océano mientras los buzos sacaban los muebles por los agujeros para despejar el espacio para explorar dentro de la nave.
Hasta el momento, se han encontrado 15 cadáveres, la mayoría en la parte sumergida de la nave, mientras que otras 17 personas siguen desaparecidas. Las autoridades dijeron que los reportes previos acerca de que una mujer húngara que no estaba registrada había llamado a amigos suyos desde el navío antes de que escorara eran infundados.
El Concordia chocó contra un arrecife y se volcó el 13 de enero cerca de la costa de una pequeña isla toscana llamada Giglio con 4.200 pasajeros y tripulantes a bordo en un trayecto por el Mediterráneo.
Rescatistas expertos recibieron luz verde ayer para empezar a bombear el fuel oil de los tanques de doble línea del Concordia. La operación para extraer el combustible tomará semanas y tiene por objetivo evitar una posible catástrofe ambiental en las aguas de Giglio, parte de un área protegida de un parque marino de siete islas.
Según funcionarios, el bombeo del combustible puede realizarse mientras los buzos continúan la búsqueda de los desaparecidos, ya que según instrumentos de lectura el Concordia no corre el riesgo de deslizarse a aguas más profundas y ser tragado por el mar.
Por otra parte, ayer se indicó que la investigación que tiene foco en el capitán de la nave, Francesco Schettino, al que se culpa del accidente y que está acusado de homicidio múltiple y abandono del barco antes de que terminara la evacuación, podría involucrar a más responsables.
El abogado de Schettino, Bruno Leporatti, dijo que las pruebas de su cliente sobre llamadas telefónicas con los propietarios de la embarcación de 450 millones de euros, Costa Cruceros, en el momento de la colisión contra las rocas sumergidas, "señalan que terceras personas podrían al menos haber contribuido a crear este trágico evento". (AP)