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Rebeldes en un futuro oscuro

Después del éxito de taquilla de "Los juegos del hambre" en 2012, hoy llega a los cines de Rosario la segunda parte de la saga literaria creada por la escritora estadounidense Suzanne Collins...

Jueves 21 de Noviembre de 2013

Después del éxito de taquilla de "Los juegos del hambre" en 2012, hoy llega a los cines de Rosario la segunda parte de la saga literaria creada por la escritora estadounidense Suzanne Collins: "Los juegos del hambre: En llamas". La historia que fascinó a millones de lectores está ambientada en un Estados Unidos posapocalíptico dividido en doce distritos dominados por El Capitolio, una oscura dictadura. Cada año se celebran unos juegos, televisados a modo de reality show, en los que cada distrito manda a dos adolescentes, a modo de tributo, para que combatan a muerte entre ellos hasta que sólo quede uno.

La heroína de esta historia es Katniss Everdeen, una joven de 16 años que se ofrece como voluntaria para participar en "Los juegos del hambre". La chica del Distrito 12, el más pobre, logra sobrevivir y sale del anonimato por la astucia y el espíritu rebelde con que desafía a la maquinaria totalitaria. Ahora, en esta segunda parte, Katniss es una persona diferente: una joven perseguida por sus recuerdos, por el continuo control del Capitolio sobre su vida y por las persistentes amenazas a sus seres queridos. Cuando la seleccionan para volver a los mortales y famosos juegos, la protagonista regresa como un símbolo de la rebelión del pueblo.

El personaje de Katniss lo vuelve a encarnar Jennifer Lawrence, la actriz de 23 años cuya carrera ha ido en ascenso desde "Los juegos del hambre". El febrero pasado ganó un Oscar, además de otros premios, por su interpretación de la complicada viuda Tiffany Maxwell en la comedia "El lado luminoso de la vida". "Katniss sigue siendo un personaje que adoro, pero las apuestas son diferentes para ella esta vez", dijo la actriz. "En la primera película era una heroína indecisa que lo único que quería era salvar a su familia, pero ahora tiene más peso sobre sus hombros. Siente que es responsable por toda esa gente que depende de ella y, aún así, lucha contra eso porque no es lo que tenía en mente", explicó.

Aunque se la cataloga como una "trilogía juvenil", los libros de Suzanne Collins tienen una simbología compleja, que la pone al límite entre una obra de ficción y una parábola sobre el rumbo de la sociedad actual. Según Jennifer Lawrence, la historia de una sociedad postapocalíptica donde el gobierno ejerce el poder sobre sus ciudadanos a través del miedo es "un reflejo exagerado de nosotros como seres humanos y como sociedad", y a la vez "expresa cómo de alguna manera nos hemos endurecido".

Sobre la crueldad de "Los juegos del hambre", la actriz hizo alusión a la realidad que se vive en el mundo. "Somos insensibles a las peores situaciones de violencia o de sexo. Queremos más y más, y los medios de comunicación nos lo dan, y encima vemos cómo parece que los gobiernos y esos mismos medios se unen y conforman una sola entidad. Es muy peligroso lo que está sucediendo", opinó la estrella.

Para el director de la película, el estadounidense Francis Lawrence ("Soy leyenda"), lo mejor de esta secuela es el valor emotivo que genera la violencia. "Se trata de una historia sobre las trágicas consecuencias de la guerra, algo de lo que no sólo pueden aprender los jóvenes sino que es un mensaje muy positivo para todas las edades", aseguró. "Suzanne Collins ha escrito sobre temas realmente importantes, que de alguna manera trascendieron y se transformaron en un éxito comercial, en parte de la cultura pop", agregó. "Si uno observa la relación entre las celebridades y los medios, o lo que está pasando en la guerra civil de Siria con el gobierno y los rebeldes, se da cuenta que la historia de la película es muy actual", afirmó el realizador.

Lawrence dijo que en la segunda parte de "Los juegos del hambre" buscó que "todo creciera, desde el punto de vista emocional y también de la acción". "Fue increíble recrear el fantástico mundo de las novelas. La mejor parte de esta superproducción ha sido trabajar con un equipo brillante, que cuidó cada detalle de los personajes", enfatizó. Para esto el director contó con un abultado presupuesto de 130 millones de dólares y con un elenco de lujo que incluye a figuras como Donald Sutherland, Philip Seymour Hoffman y Woody Harrelson.

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