El rompehielos ruso Capitán Jlebnikov, con 105 turistas y científicos a bordo, quedó atrapado por el hielo en la Antártida pero la situación no complica la seguridad de la nave, que aguarda poder llegar a Ushuaia en las próximas 24 horas, informaron autoridades marítimas rusas y argentinas.
Las agencias Interfax y Novosti informaron ayer desde Moscú que el rompehielos “esperará un par de días antes de reanudar su travesía y regresar al puerto argentino de Ushuaia”, en tanto autoridades navales argentinas aseguraron que “el comandante comunicó la situación pero no pidió ayuda”
A bordo de buque, de 4.148 toneladas, construido en Finlandia y botado en 1981, biólogos y geólogos que integran la tripulación ofrecen conferencias a los turistas que participan de la travesía.
Entre otros objetivos en la Antártida, los pasajeros iban a realizar avistajes de los pingüinos emperadores y un equipo de la cadena BBC de Londres filmará para el documental “El planeta helado”.
Un vocero de la empresa mercante rusa del Lejano Oriente, que realiza cruceros a los polos y a la que pertenece el Capitán Jlebnikov, dijo que “la tripulación está aguardando a que el tiempo cambie para que el barco siga su curso”, que “será en uno o dos días; los pasajeros no necesitan asistencia”.
El capitán de corbeta Rodolfo Berazay, jefe del Area Naval Austral, con asiento en la capital fueguina, dijo que la nave rusa “tiene características similares a las del rompehielos argentino Almirante Irízar, con máquinas que permiten zafar de la situación” en la que se encuentra.
El jefe naval precisó que el Capitán Jlebnikov navegaba en la zona de Marambio frente a la isla Cerro Nevado, en el área media de la península antártica, cuando por condiciones climáticas propias de la época quedó rodeado de masas heladas habituales en la zona.
Esta situación se da entre el 15 de noviembre y el 15 de marzo porque los bloques desprendidos del continente o formados se van derritiendo en el verano, se interponen en la derrota del buque”, explicó el capitán Berazay.
El rompehielos ruso “no está varado ni encallado, sólo hay una demora en su actividad programada de la que estima zafar en unas 48 horas, cuando cambien los vientos y las condiciones meteorológicas: tenían previsto llegar a Ushuaia hoy (por ayer) y lo harán el miércoles”, indicó.
El diseño del rompehielos, remarcó Berazay, “le permite soportar este tipo de cosas, habituales cuando se navega en zonas de hielo: los pasajeros realizan actividades recreativas a bordo y no pasa de una anécdota que ellos recordarán al terminar la travesía. Esto no debe generar alerta ni preocupación”, insistió.






























