"Hay que establecer un espacio seguro para los nadadores en el río, de la misma manera que se hacen bicisendas en la calle". La propuesta surgió del integrante de la Federación Rosarina de Natación, ex nadador profesional de aguas abiertas y organizador del Maratón Acuático Ciudad de Rosario, Cristian Fredes, tras la muerte del periodista y nadador Marcelo Abram que el miércoles pasado fue atropellado por una lancha. La convivencia de la navegación comercial y deportiva —lanchas y veleros— con kayacs, motos de agua, bañistas y nadadores de aguas abiertas hacen que el río Paraná sea un espacio cada vez más complejo. Prefectura Naval tiene delimitadas zonas para cada una de las actividades. Sin embargo, muchas de ellas deben coexistir en los mismos espacios y eso, con el aumento de la cantidad de embarcaciones en los últimos años, incrementa los riesgos. En Según Fredes, una solución posible para minimizar los riesgos "es instalar un boyado que delimite un corredor de entre 15 y 20 metros exclusivo para nadadores y que se extienda desde La Florida hasta el Club Remeros Alberdi".



























