Cada domingo, después de las 17, unos 20 motociclistas realizan picadas en la zona del parque Alem, precisamente donde efectúan las pruebas de manejo los automovilistas. Jóvenes irresponsables e imprudentes van a toda velocidad, por supuesto sin el casco correspondiente, incluso en las curvas, ante la mirada de quienes disfrutan junto a sus familiares un día de esparcimiento al aire libre. Esto ocurre todos los fines de semana, y las autoridades competentes aún no se enteraron. Como sucede habitualmente, los controles brillan por su ausencia. En mi país, los accidentes por la imprudencia de quienes manejan son constantes, y luego se actúa. Existe un notable desinterés por cuidarnos entre nosotros. Después tenemos que lamentar vidas. No aprendemos más.































