Reflexionando sobre estas cuestiones de los imperios mediáticos (asuntos Murdoch, Clarín, Macri, Durán Barba mediante) pensaba qué complicado es tomar una mínima decisión en estas elecciones hojeando las mentiras y operaciones políticas de Clarín-Magnetto, o viéndolas por TN donde todo lo que se hace en una dirección no se ve y no aparece. Y en cambio sí aparecen globos amarillos volando o candidatos haciendo morisquetas y caras de tonto, aunque detrás de los globos amarillos tengan básicamente todas las operaciones políticas del mundo, intenciones político-económicas y un aparato político-corporativo al que se oculta con una imagen de “a mí no me interesa hablar de política sino resolverle los problemas a la gente” (repetir 50 veces esta frase ante las cámaras del grupo Clarín). ¿Cuánta inconciencia o hipocresía es necesaria para vivir emitiendo opiniones políticas-económicas y tomando decisiones políticas-económicas, poniéndole precio a todo y básicamente vivir peleando espacios de poder a todos los que te rodean, presionando y tratando de condicionar, mientras decís que no te interesa la política y que son los otros quienes son todos ambiciosos, prepotentes, ladrones y mentirosos?



























