Soy mamá de una niña de 10 años con síndrome de Down. Mi pequeña ama el idioma inglés y con su papá tratamos de cumplir su sueño. Este año logramos que ingresara a un reconocido instituto de la ciudad, previo examen nivelador. Después de mucho buscar profesores, unos amigos nos recomendaron a una profesora. Como queremos lo mejor para nuestra pequeña, y según todos esta señora era lo mejor, comenzamos insistentemente a llamarla. Pero lo más doloroso de todo fue enterarnos por una mamá, que esta profesora "no quiere tener chicos así entre sus alumnos". Yo pregunto, ¿no somos todos iguales? ¿no tenemos todos los mismos derechos? Mi hija no contagia, no transmite enfermedades, sólo trae luz, paz y amor a todos los que la rodean. Otra vez mi pequeña sufre la discriminación de gente sin corazón. No lo permitamos más.


























