En respuesta a la nota sobre el aumento del uso de las bicicletas que salió publicada el domingo pasado en este diario, donde había una nota complementaria titulada "No hay lugar dónde dejarla", les recuerdo a los ciclistas que además de no cumplirse la ordenanza 4.052, de espacios gratuitos para estacionar bicicletas, tampoco se cumple con la ordenanza 8.740 de mi autoría por la cual se obligaba a las grandes superficies a tener como mínimo lugar de estacionamiento para cinco bicicletas. Esta falta de estacionamiento combinado con el robo y el vandalismo llevan a un menor uso de la bicicleta. Si queremos incentivar el uso de las bicicletas tenemos que garantizarle a la gente lugar para dejarlas, no atadas a árboles o postes. Es necesario que se haga cumplir con las ordenanzas.































