Newell's consiguió otra victoria clave para mantener su ilusión
Desde aquel controvertido partido contra Banfield, Newell’s estableció un plan de vuelo
que le aseguró enderezar el curso en plena marcha del campeonato y que viene otorgando sus
dividendos. Y la confianza que hay en esto de sentirse protagonista es tal que ya poco importa, en
determinadas ocasiones, las dificultades que conlleva chequear las coordenadas que encaminan al
éxito. Lo de ayer es una muestra acabada de que, en estas circunstancias, el resultado puede más
que cualquier cosa.
28 de octubre 2009 · 01:00hs
Desde aquel controvertido partido contra Banfield, Newell’s estableció un
plan de vuelo que le aseguró enderezar el curso en plena marcha del campeonato y que viene
otorgando sus dividendos. Y la confianza que hay en esto de sentirse protagonista es tal que ya
poco importa, en determinadas ocasiones, las dificultades que conlleva chequear las coordenadas que
encaminan al éxito. Lo de ayer es una muestra acabada de que, en estas circunstancias, el resultado
puede más que cualquier cosa. Porque cuando la exigencia se transforma en presión no todo suele
resultar tan sencillo. Por eso el 1 a 0 ante este apático Racing se festeja tanto o más que los
sendos 2 a 1 frente a los sólidos Estudiantes y Vélez.
Durante la semana Sensini había dicho que las derrotas
duran una semana y las victorias apenas un día. Y no estará mal prestarle atención al flojo partido
que hizo Newell’s ayer. Porque no se pareció ni por asomo a ese que de a poco viene
arremetiendo desde hace varias fechas. ¿Pero quién se atreve a quitarle lo bailado?
¿Quién podrá negar la enjundia que se le metió cuando la
anemia futbolística comenzaba a preocupar más de la cuenta? Porque esa arremetida de Insaurralde
sirvió para festejar lo que en definitiva todos fueron a buscar al Coloso. Esa zambullida para
vulnerar el arco de De Olivera tapó las enormes falencias que tuvo el equipo para manejar la pelota
en el primer tiempo, con rendimientos muy bajos, como el de Franco Dolci y hasta del propio
Cristian Sánchez Prette.
Apenas un remate de Bernardi que se estrelló en el
travesaño fue lo que Newell’s pudo generar en ofensiva. Además de eso hubo un gol anulado por
off side a Sánchez Prette y una mano (para Furchi fue casual) de Cahais tras un cabezazo defectuoso
de Boghossian.
Y mientras Racing se aferraba a lo que había venido a
buscar, es decir el empate, la Lepra chocaba contra sus dificultades. Por eso, hasta el gol de
Insaurralde, sólo pudo contabilizarse una jugada en la que Formica (ingresó en el inicio del
complemento por Dolci) le ganó la posición a Falcón (57’) y entró en soledad, aunque su
centro quedó en la nada. Después, la pasión le ganó la pulseada a la razón, porque cuando más
tranquilo debía estar Newell’s llegaron la expulsión de Sánchez Prette (76’) y las
únicas tres jugadas que Racing tuvo para marcar. Y allí surgió la figura de Sebastián Peratta para
imponer presencia en el clarísimo mano a mano que tuvo con Caballero (75’), en la tapada a
Lucero en el primer palo (46’) y en el remate del ex Newell’s cuando el partido se
moría.
Pero la realidad hoy evade cualquier análisis fino, aunque sea necesario
realizarlo. Porque la gente se fue del Coloso gozando de la punta del torneo y haciendo volar la
ilusión. Porque aún con un plan con ciertas falencias, lo que vale es la altura en cuestión.
l