Adhiero totalmente a la carta de Mariana G. Sánchez sobre "Las calles de la Barcelona socialista", pero voy a hacer unos agregados que hace mucho quería enviar a "Cartas lectores". El año pasado y el anteaño (verano de allá) estuve viviendo en Barcelona por 70 días. Caminé mucho la ciudad, y la recorrí en bus, subte y auto, sus parques, sus grandes avenidas, sus callecitas, sus playas. Todo limpio. Y a cada paso, con mi esposo, nos acordábamos de "la Barcelona argentina" ¡Qué desilusión!, y qué sana envidia. ¿A quién se le ocurrió esa comparación? Enumero algunas diferencias: Calles en condiciones, nada de pozos; el tránsito ordenado; mucha presencia policial. Veredas limpias, el Ayuntamiento las hace barrer por tres personas a la vez, y por el cordón de la vereda pasa una máquina barredora que recoge todo. A la noche se las ve lavar con mangueras a presión, como en Rosario ¿vio? Ah, las veredas impecables, ni un pocito. La ciudad es "verde", muchos árboles, flores variadas, pero como el verano es seco, tienen un sistema de riego, una manguera que pasa por debajo de la vereda, sobresale rodeando los arboles, con orificios para la salida de agua. Todas las mañanas los árboles amanecen regados. Todos los árboles son jóvenes o si son añejos, con buena salud. Algunas especies tienen una placa de bronce redonda, donde especifica el nombre científico, nombre común y el país de procedencia. Hay palos borrachos, paraísos, ombúes, y de otros países. Las plazas serían la envidia de las plazas rosarinas, secas, mustias, tierra seca y descuidadas. Allá sí que rinden los impuestos. Transporte: tarjeta que sirve tanto para el bus como para el subte, y se pueden hacer conexiones sin pagar otro viaje. Unidades con aire acondicionado y ni hablar de la limpieza, parecen quirófanos. Al subir, el conductor nos recibe con un "hola" muy arfectuoso. Mapas de los recorridos y conexiones en cada parada, y horarios que se cumplen, ayudan a propios y extranjeros. No hace falta gastar en una llamada por celular para saber cuándo llega nuestro bus. Ni hablar de la última línea de subtes que se inauguró en julio de 2010, llevaría una página describirlo, parecía que estábamos en el futuro. Ah, y se consiguen mapas gratis con los recorridos de buses y subtes. Algo gracioso, cuando vimos en una esquina las enormes bolas de cemento como las que hay en la zona del Monumento a la Bandera, nos dimos cuenta que es lo único que tenemos que nos asemeja a Barcelona. Zona del puerto, la Barceloneta: un barquito con una pala mecánica pasa al lado de los muelles, levantando la basura del agua y cargándola en él. Contenedores para basura: en una calle conté cinco, uno al lado de otro, de diferentes colores, para tirar la basura seleccionada, todos lo hacen. Hay conciencia ciudadana. Como tienen una boca redonda donde tirar la basura, con cerdas alrededor, se puede tirar pero no retirar, lo que evita el cirujeo. Me contaron que ya hay algo parecido en Rosario. A pesar de la desocupación que agobia a España, no vimos ni un mendigo ni una "villa". Viajamos por los Pirineos, por antiguos pueblitos de más de 500 años, todo en orden. Allá las villas son mansiones. No quiero extenderme más. Esta es la Barcelona que yo viví, nada que ver con Rosario.































