Miles de personas expresaron ayer sus condolencias en el funeral celebrado en la ciudad italiana de Turín de la investigadora y premio Nobel de medicina Rita Levi Montalcini, que murió el pasado 30 de diciembre a los 103 años.

Miles de personas expresaron ayer sus condolencias en el funeral celebrado en la ciudad italiana de Turín de la investigadora y premio Nobel de medicina Rita Levi Montalcini, que murió el pasado 30 de diciembre a los 103 años.
La llegada del féretro, cubierto de rosas rojas, con los restos de Montalcini provocó un largo aplauso de los turineses, que esperaron durante horas en las cercanías del cementerio el comienzo de las exequias.
Además de las autoridades de Turín, ciudad natal de la Nobel, también asistieron al funeral la ministra de Trabajo, Elsa Fornero, y su par de Educación, Francesco Profumo, en nombre del gobierno del primer ministro saliente, Mario Monti.
Montalcini era judía laica por lo que el funeral tuvo ese carácter y, a pesar de que la cremación está prohibida por el judaísmo, sus restos fueron incinerados, explicó su sobrina Piera.
Las cenizas de la científica italiana fueron enterradas junto a los restos de su hermana gemela, Ana.


