Raúl Martins se defendió ayer de los dichos de su hija Lorena y aseguró que ella lo extorsiona.

Raúl Martins se defendió ayer de los dichos de su hija Lorena y aseguró que ella lo extorsiona.
El ex agente de inteligencia y empresario de nigths clubs en Argentina y México, aseguró ayer: "No me voy a quebrar. Primero me pidieron cinco millones de dólares y luego tres. Lo que sí me apena, y pido disculpas, es que pretendan enlodar a gente honorable y políticos, porque se trata de mentiras".
En las denuncias de su hija, Martins aparece en contubernio con políticos y funcionarios mexicanos para regentear prostíbulos en Tijuana, Baja California, Cancún y Playa del Carmen, Quintana Roo, así como Buenos Aires.
En respuesta, Raúl Martins aseveró que a su hija le ganó la ambición y se le salió de las manos, pues "lo que dice que vio ¿por qué no lo denunció en el año 2000, 2004, 2011? Porque se trata de mentiras que inventó. Ni la trata de blancas existió ni el cohecho con políticos, al menos en mis negocios", aseguró.
"Pido disculpas, ya que se trata de un problema de familia, en el cual mi hija se hizo amante de mi peor enemigo y mi ex esposa, quien debió de tramitar una separación en tribunales. Optó por la extorsión, pero no van a poder probar nada. El hecho de tener un cabaret o un nigth no significa estar con la droga o la trata de blancas. En 2004 denuncié a quien noté que vendía droga en mi negocio, existe una averiguación previa abierta en la delegación de la PGR el 20 mayo de ese año".
El ex espía argentino aseguró que va a permanecer en Cancún y dijo que a Lorena no la ve desde hace 12 años.
Consideró que su hija actúa con ambición y con la finalidad de extorsionarlo, algo "que no consumó su ahora amante Leanchy, un abogado que en 2008 pagó dinero a su novia y amante para que declarara en mi contra. Sin embargo, a la postre le gané, porque Janina Acosta, la testigo presentada, se demostró que era su amante y que recibió dinero a cambio", señaló.
Servini de Cubría
La jueza federal María Servini de Cubría investigará las denuncias, que también salpican al jefe de gobierno porteño Mauricio Macri y a policías acusados de dar protección a prostíbulos. La denunciante había recusado al juez Norberto Oyarbide.



Por Claudio Berón

