Una pareja fue detenida en Mendoza por presuntamente provocar la muerte a golpes de una de las hijas de la mujer, de tres años, tras lo cual familiares y vecinos afirmaron haber denunciado en reiteradas ocasiones los maltratos que recibía la niña.

Una pareja fue detenida en Mendoza por presuntamente provocar la muerte a golpes de una de las hijas de la mujer, de tres años, tras lo cual familiares y vecinos afirmaron haber denunciado en reiteradas ocasiones los maltratos que recibía la niña.
La tía de la nena manifestó que se "cansó" de denunciar los castigos a los organismos oficiales y pedir la tenencia de la criatura, sin obtener respuesta.
La pequeña Luciana llegó envuelta en una sábana a la clínica Santa María de la ciudad de Mendoza, llevada por su padrastro, Jorge Gabriel Orellano, de 36 años. Fue atendida por una pediatra que intentó reanimarla, pero la niña ya estaba muerta.
Profesionales que la asistieron constataron que presentaba golpes en distintas partes del cuerpo. Cuando la médica quiso informar al hombre lo ocurrido con la niña, se encontró con que Orellano se había ido de la clínica.
Entonces, desde el centro de salud se realizó la denuncia a la policía que, por el testimonio de un cuidacoche de la zona, logró dar rápidamente con Orellano y su mujer, Rita Rodríguez Ríos, de 24 años. La pareja se encontraba a solo 50 metros de la clínica, en su vivienda de calle Entre Ríos 358 (un colegio abandonado que usurparon tiempo atrás).
Una comisión policial allanó la casa y detuvo a Orellano y Rodríguez Ríos. El hombre dijo que la chiquita se había golpeado con una escalera, mientras la mujer sostuvo desconocer lo ocurrido con su hija, ya que había ido a visitar a su madre.
Romina Sánchez, tía de la pequeña muerta, dijo: "A mí me la entregaron en marzo pasado porque no es hija de Orellano. Pero vinieron a buscarla y se la dieron de nuevo a la mamá", afirmó sin identificar a qué organismo pertenecían las personas que se la quitaron.


