En medio de la búsqueda de las víctimas del naufragio del crucero Costa Concordia, comienzan a salir a la luz las historias de sobrevivientes que atravesaron desgarradoras experiencias y los casos de un altruismo sin límites para salvar vidas.

En medio de la búsqueda de las víctimas del naufragio del crucero Costa Concordia, comienzan a salir a la luz las historias de sobrevivientes que atravesaron desgarradoras experiencias y los casos de un altruismo sin límites para salvar vidas.
Nicole y su marido
Una sobreviviente dijo que logró salvarse gracias a un último gesto heroico de su marido, quien le entregó su chaleco salvavidas dado que ella no sabía nadar. El hombre desapareció en el naufragio y es uno de los dos ciudadanos franceses que falleció en el accidente.
“Le debo la vida a mi marido. Me dijo «salta, salta», y, como yo no sé nadar, me dio su chaleco. Yo dudaba, así que él se lanzó primero y luego lo hice yo. Me puse de espaldas y le llamé. El gritó «no te preocupes, saldré de esta». El agua estaba a apenas ocho grados. Después de esto, no le he vuelto a ver”, relató Nicole Servel, de 60 años, a Le Figaro.
En el crucero “cundía el pánico”, contó Servel, que estaba en el crucero con su marido Francis (de 72 años), como un regalo de sus hijos por su 60 cumpleaños. “El barco se hundía y entonces mi marido me dijo «hay que saltar, hay que saltar porque esto se va a hundir»”, le decía. “Cuando estaba en el agua, sola y a la deriva, he pensado en mis hijos y mis nietos. Para tratar de aguantar. Tratar de vivir”, recordó Nicole.
Resbalón fatal
William y su hija Daiana resbalaron y cayeron juntos al mar. Daiana, con 5 años, caminaba en el caos del abandono del crucero de la mano de su padre, William Arlotti, de 36. Querían salir del flanco derecho de la nave, en el segundo puente, que se inclinaba cada vez más peligrosamente hacia el agua. Estaba todo oscuro. De pronto la nena resbaló y se fue por la baranda, con el padre que la aferraba pero que terminó yéndose al mar con ella. Ambos están desaparecidos. Con William, divorciado de su mujer, estaba su novia Michella Maroncelli, de 32 años, que consiguió agarrarse a una escalera, viendo como padre e hija caían. La madre de Daiana, Susy Albertini, de 28 años, está en la isla de Giglio. Su ex marido y su hija siguen sin aparecer.
La tragedia del Costa Concordia está plena de historias curiosas. Es el caso de Valentina Capuana, una de las sobrevivientes del naufragio, que corrió la misma suerte de su abuela María, que en 1912 era una nena y viajaba en el legendario y trágico Titanic, que se hundió cerca de Terranova, al chocar contra un iceberg el 14 de abril 1912. María se salvó. Murieron 1.513 personas y sobrevivieron 711.
El baterista heroico
Italia busca consuelo ante la vergüenza causada por el capitán del crucero, Francesco Schettino, con la historia de un nuevo héroe. Giuseppe Girolamo, de 30 años, baterista de la banda de rock del barco, había logrado entrar en una chalupa durante las operaciones de salvataje en el puente 4. Tenía puesto su chaleco salvavidas. Pero vio que quedaba afuera, aterrorizado, un nene que había perdido a sus parientes. No lo pensó dos veces: saltó otra vez al barco, agarró al chico y lo puso en su lugar. Ahora Giuseppe está en la lista de los desaparecidos.


