Escribo esta carta porque la verdad hoy me he sentido maltratada e indignada como pocas veces, y no tengo por qué callar esto. Toda la vida hemos sido clientas con mi madre del Hotel Riviera de la cadena Solans, somos vecinas y diariamente desayunamos, almorzamos, merendamos o cenamos allí. En el día de hoy sábado almorzamos en el lugar y luego nos sentamos en el lobby a leer el diario y atomar café justo este fin de semana, estando hospedado el plantel de River. La puerta y la calle estan llenas de gente, mucha gente la cual se metió en el hotel o a la cual los propios trabajadores del lugar dejaron ingresar. A nosotras vino el señor conserje Juan Pablo y nos echó como a perros porque estábamos “supuestamente” molestado a los jugadores. Dicho señor conserje había hecho ingresar a unas chicas y a ellas claramente no les dijo nada y estaban encima de los jugadores como garrapatas, sacándose fotos y pidiendo autógrafos Pedimos hablar con la señora gerente Alejandra y ella no pudo justificar el problema y nos invito a retirarnos junto con la señorita Carolina que se encuentra en recepción; por cierto esta señorita se dirigió a nosotras con aires de superioridad y muy maleducada. Claramente gente así no puede estar al frente de una empresa, nosotras vamos a llevar esto a mayores, y hasta no solucionada esta situación no volveremos a ese lugar.






























