El gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, estimó ayer que está "cerca" el
fin del bloqueo de ruta que realizan los asambleístas de Gualeguaychú, mientras que el gobierno
volvió a hacer un llamado a la "reflexión" a los entrerrianos para que finalicen con la protesta,
que "está perjudicando a sus propios vecinos".
El corte de ruta que ya lleva más de dos años en el puente que une Gualeguaychú
con la ciudad uruguaya de Fray Bentos donde se levanta la pastera de Botnia y el anuncio de
posibles cortes "sorpresivos" en Colón y Concordia durante el recambio turístico de la quincena,
generaron además reacciones opuestas en los intendentes de la provincia.
Por un lado, el jefe comunal de Colón, Hugo Marsó, calificó como una "plaga" los
cortes de ruta que se sucedieron en los últimos meses (ver aparte).
En tanto, su colega de Gualeguaychú, Juan José Bahillo (que en su momento fue
secretario de la asamblea ciudadana), defendió enfáticamente la lucha de la comunidad y aseguró que
sin la protesta "hoy habría seis pasteras".
Urribarri, quien se reunió la última semana con los asambleístas para
persuadirlos de que pongan fin a la medida, consideró que "estamos cerca" de lograr el objetivo
porque "hay una presión cada vez mayor" en Gualeguaychú, ya que los bloqueos han producido
"tremendos costos y daños" en la región.
Urribarri aclaró que el gobierno "no ha sido partidario jamás de utilizar la
fuerza" para desalojar los piquetes, por lo cual "hoy es improbable que no se utilice la
concientización" de los asambleístas para lograr ese objetivo.
"Yo creo que estamos cerca de que los ciudadanos de Gualeguaychú que están
apostados en ese lugar levanten el corte porque el acompañamiento no es el de otros momentos",
opinó el mandatario.
En el mismo sentido se expresó el jefe de Gabinete, Sergio Massa, que volvió a
cuestionar los cortes en contra de Botnia, al advertir que "están perjudicando a sus propios
vecinos" y pidió que dejen que el Estado nacional se ocupe del asunto.
"Todos los cortes son malos, pero mucho más un corte de un puente
internacional", advirtió Massa.
El funcionario pidió "reflexión" a los asambleístas, al tiempo que indicó que no
hubo "de manera directa" un acercamiento a quienes participan de estos cortes.
"Creo que el fondo de la cuestión es el tema del tratamiento que se le da a un
curso de agua binacional, por lo tanto se debe resolver por las vías que el Estado tiene, no en
prácticas que, más allá de mostrar enojo, al reclamo lo termina perjudicando", enfatizó Massa.
El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, fue otro de los que ratificó la
posición de disuasión del oficialismo y señaló que "el jefe de Gabinete ya ha expresado cuál es la
visión del gobierno, que nunca estuvo de acuerdo con los cortes".
En ese marco, el gobierno uruguayo, a través del ministro de Turismo, Héctor
Lescano, evaluó anteayer como un "paso adelante" las declaraciones de Massa sobre el tema, pero
también le exigió que "traduzca en hechos" el repudio a los cortes de ruta.