Los ganadores de los premios Nobel de este año fueron homenajeados ayer en sendas ceremonias en Estocolmo y Oslo.
Los ganadores de los premios Nobel de este año fueron homenajeados ayer en sendas ceremonias en Estocolmo y Oslo.
El primero en ser distinguido fue El Cuarteto de Diálogo Nacional de Túnez, que recibió el Nobel de la Paz en la capital de Noruega, Oslo, al mediodía, y fue alabado por su "intervención resuelta" para frenar la espiral de violencia.
El cuarteto estás integrado por Fadhel Mahfoudh, presidente de la Cámara Nacional de Abogados de Túnez; Houcine Abbassi, secretario general de la Unión General Tunecina del Trabajo; Abdessatar Ben Moussa, de la Liga de Derechos Humanos tunecina, y Wided Bouchamaoui, presidenta del sindicato de empleadores de Túnez (Utica).
"Hoy, tenemos una necesidad enorme de diálogo entre las civilizaciones y de una coexistencia pacífica, respetando la diversidad y la diferencia. Hoy, necesitamos hacer de la lucha contra el terrorismo una prioridad absoluta", declaró Houcine Abassi.
La organización vio reconocido con el premio su compromiso por la democracia en el país norafricano.
El Cuarteto fue creado en el verano (boreal) de 2013 cuando el proceso de democratización de Túnez se encontraba en riesgo de colapsar tras el asesinato de varios políticos del país que desató disturbios sociales. La organización logró encauzarlos en un proceso político pacífico.
"En el verano de 2013, Túnez estaba al borde de una guerra civil", dijo la presidenta del jurado, Kaci Kullmann Five, durante la ceremonia en el Ayuntamiento de Oslo. "La resuelta intervención del cuarteto contribuyó a frenar la espiral de violencia y a llevar la situación por una senda pacífica", agregó.
"Espero que lo que se consiguió en Túnez inspire a otros países de Oriente Medio que quieren seguir evolucionando", afirmó el ministro de Exteriores noruego, Borge Brende.
"Quizás esto movilice a una parte de las fuerzas silenciosas que hoy no quieren comprometerse debido a lo agudo de los conflictos", apuntó por su parte la primera ministra noruega, Erna Solberg.
"Seguiremos trabajando por nuestro país y apostando por el diálogo y el consenso como forma de superar las dificultades", dijeron los galardonados al final de su discurso.
En 2014 el premio Nobel de la Paz fue para la joven activista paquistaní Malala Yousafzai y para el defensor de los derechos de la infancia indio Kailash Satyarthi.
Premios en Suecia. Más tarde, el rey Carlos XVI Gustavo de Suecia entregó en Estocolmo los Nobel de Literatura, Medicina, Física, Química y Economía. Cada galardón está dotado con ocho millones de coronas suecas (860.000 euros).
Este año el Nobel de Literatura fue para la escritora bielorrusa Svetlana Alexievich "por su obra polifónica, monumento al sufrimiento y al valor".
La escritora y periodista de 67 años retrató en sus libros las amargas consecuencias del dominio soviético. Esta es la decimocuarta vez que una mujer recibe el Nobel de Literatura.
Alexievich creó un estilo literario propio mediante el cual documentó el destino de las personas en la ex república soviética en base a entrevistas. De esta forma, reúne "el día a día de sentimientos, pensamientos, palabras", había declarado en el tradicional discurso del Nobel el lunes.
La escritora subrayó que, al contar las historias de personas comunes, estaba contando la gran historia. "Amo cada voz humana. Ese es mi mayor amor y pasión".
El Nobel de Literatura 2014 fue para el francés Patrick Modiano.
También una mujer fue la ganadora este año del premio Nobel de Medicina: la investigadora china de los parásitos Youyou Tu recibió la distinción junto al japonés Satoshi Omura y el irlandés residente en Estados Unidos William Campbell. Los tres descubrieron principios activos que protegieron a millones de personas de morir por enfermedades del trópico como la malaria.
El Nobel de Física fue para el japonés Takaaki Kajita y el canadiense Arthur B. McDonald por el descubrimiento de las oscilaciones del neutrino, mientras que el de Química fue entregado por el rey Carlos Gustavo al sueco Thomas Lindahl, el estadounidense Paul Modrich y el turco-estadounidense Aziz Sancar "por sus estudios sobre el mecanismo de reparación del ADN".
Además, el escocés Angus Deaton recibió el Nobel de Economía por su análisis de las interrelaciones entre el consumo, la pobreza y el bienestar social. El de Economía es el único de los premios que no fue mencionado en el testamento de Alfred Nobel.
Pérez Esquivel, a 35 años del Nobel
Adolfo Pérez Esquivel aseguró ayer, a 35 años de haber recibido el premio Nobel de la Paz, que la lucha por los derechos humanos en América latina continúa, aunque ya no en un contexto de dictaduras sino de democracias "condicionadas y restringidas".
En declaraciones a DyN, Pérez Esquivel destacó que en la región "se haya avanzado en la búsqueda de verdad y justicia", pero consideró que "hay muchas luces y sombras en Latinoamérica, donde hubo intentos de golpe de Estado".
"La lucha por los derechos humanos y las libertades en la región continúa, porque superadas las dictaduras militares surgen las democracias formales, condicionadas y restringidas, impuestas por el sistema dominante, para que nada cambie", advirtió.
"Tenemos que seguir trabajando para superar la pobreza, la situación de los chicos que viven en extrema necesidad, las graves violaciones a los derechos humanos de los pueblos originarios y la contaminación de miles de personas por agrotóxicos", agregó.
Pérez Esquivel afirmó que hace 35 años, cuando le otorgaron el Nobel de la Paz, la situación del país y la región "era muy difícil, con dictadura, muertes, persecuciones y desaparición de personas". "Como lo dije aquel 10 de diciembre de 1980, no recibí el premio a título personal sino en nombre de los pueblos latinoamericanos, los campesinos, los obreros, los indígenas, los jóvenes y de todos los que luchan incansablemente por construir una nueva sociedad", sostuvo.
"Pasamos por muchas angustias y debemos evitar la desesperanza, no podemos defraudar a la memoria, hay que tener el coraje de seguir construyendo en nombre de los 30.000 detenidos desaparecidos, que nunca se fueron porque nos siguen dando ánimo", escribió el Nobel argentino en su página web.



Por Matías Petisce
Por Nachi Saieg