La inmensa mayoría de los argentinos leemos o vemos los medios afines al gobierno nacional y solo una ínfima minoría los afines a la oposición. Siendo así el gobierno no debería preocuparse por un "diariucho mentiroso" y por un canal de televisión intrascendente porque todos sabemos fehacientemente, gracias a aquellos medios que el 13 de septiembre pasado nadie salió a la calle, que nos autoabastecemos de gas y petróleo, que con 6 pesos por día se come muy bien, que la inflación es del 9 por ciento anual, que en el gobierno no hay corruptos, que la inseguridad no existe, que a la presidenta la ovacionaron en Harvard, que la protesta de gendarmes y prefectos fue una conspiración del Ku Klux Klan con el asesoramiento de la CIA y de James Bond, todo financiado por un "fondo buitre" con sede en Hong Kong; que la fragata Libertad permanece en Ghana por especial y afectuosa invitación del gobierno de ese país africano, entre otras noticias. Gracias Verbitsky, Barone y compañía por mostrarnos, junto con la cadena nacional, cuál es la verdadera realidad en Argentina.






























