El barco Tûranor Planet Solar, impulsado por energía solar, llegó ayer al puerto Hercule de Mónaco, completando así la circunnavegación que inició en septiembre de 2010 para demostrar la potencia de las fuentes de energía renovables.

El barco Tûranor Planet Solar, impulsado por energía solar, llegó ayer al puerto Hercule de Mónaco, completando así la circunnavegación que inició en septiembre de 2010 para demostrar la potencia de las fuentes de energía renovables.
El Tûranor, cuyo nombre significa "La fuerza del Sol", es un catamarán de 31 metros de largo y 15 metros de ancho con una cubierta que alberga más de 500 metros cuadrados de placas fotovoltaicas conectadas a baterías que pesan 13 toneladas, casi un cuarto del peso total de la embarcación, que asciende a 60 toneladas.
Diseñado por el ingeniero neozelandés Craig Loomes según el proyecto del suizo Raphael Domjan, el catamarán se apoya en dos flotadores hidrodinámicos que van unidos por cuatro patas a su casco, todo ello construido en carbono ligero para limitar su peso al máximo.
Sus dos hélices de carbono el doble de grandes de lo normal para una nave de su tamaño, son usadas también como timones. La nave es propulsada por cuatro motores eléctricos con una potencia de 176 kilovatios, aunque con un consumo ideal de sólo 20 kilovatios por hora.
En 19 meses, el Tûranor ha cruzado el Atlántico y el Pacífico, pasó a través de los canales de Panamá y de Suez y se detuvo en Miami, Cancún, México, Brisbane, Australia, Singapur y Abu Dhabi bajo el mando del capitán Erwann Le Rouzic.




