Algunos intelectuales, como Beatriz Sarlo y Santiago Kovadloff han escrito sobre la problemática de la educación a la luz del libro del periodista Opheimer "Basta de Historia". Este autor describe las falencias de la educación en América latina enfatizando en la carencia de una pedagogía científica. En Argentina existe una plétora de estudiantes universitarios en disciplinas humanísticas a diferencia de los cursantes en las llamadas ciencias duras. ¿Por qué se elige una carrera? Los motivos son muy diversos y múltiples, y no es motivo de análisis en la presente carta. Sin embargo, en mi opinión, no es en base a la valoración del director del Departamento Informático de la UBA, profesor Scolnik, que es porque las carreras humanísticas son más fáciles o accesibles. Probablemente, la causa resida en la escasa formación científica que se imparte en la educación formal argentina en los niveles primarios y secundarios, entre otras. Beatriz Sarlo, cuando asistía a una conferencia de biólogos alemanes y tenía dificultad para comprender algunas explicaciones vertidas, uno de los conferencistas dijo: ¡Ah, claro, ustedes los argentinos no conocen en profundidad la Teoría de la Evolución de Darwin, que enriquece y estimula el espíritu de investigar! Nada más certero, sólo se tiene una idea muy superficial de la misma. No se trata de modificar abruptamente nuestra educación humanística sino de incorporar, debidamente, a la educación científica.































