La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, clausuró anoche la cumbre sobre el clima Río 20, que durante tres días reunió a alrededor de 100 jefes de Estado y de gobierno para elaborar una "hoja de ruta" hacia el desarrollo sostenible.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, clausuró anoche la cumbre sobre el clima Río 20, que durante tres días reunió a alrededor de 100 jefes de Estado y de gobierno para elaborar una "hoja de ruta" hacia el desarrollo sostenible.
"Hemos dado un paso histórico hacia un mundo más justo, equitativo y próspero", aseguró la mandataria, quien al final de su discurso invitó a todos los participantes a volver a Brasil para el Mundial de fútbol de 2014 y para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
"Aplaudo en especial a los países en desarrollo, que asumieron compromisos concretos con desarrollo sostenible, pese a la ausencia de contrapartida de financiamiento por parte de los desarrollados", expresó.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río 20) terminó ayer en Brasil con la adopción de un documento de 49 páginas titulado "El futuro que queremos".
La declaración, muy criticada por ambientalistas, científicos y por la sociedad civil en razón de su "escasa ambición" y por su "poca concreción", define sin embargo algunos lineamientos para la transición del planeta hacia una "economía verde" basada en un modelo de desarrollo económico con erradicación de la pobreza y protección ambiental.
Por primera vez en una conferencia de la ONU, el documento apunta la erradicación de la pobreza como el principal desafío global y como una condición misma para alcanzar el desarrollo sostenible, y se propone crear un foro político de alto nivel para el desarrollo sostenible en el ámbito de las Naciones Unidas.
También impulsa el fortalecimiento del Programa de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente (Pnuma), con el objetivo de lograr una participación universal en el organismo que también pasará a tener una fuente de financiamiento estable a través del presupuesto de la ONU, en lugar de tener que financiarse sólo con aportes voluntarios, como hasta ahora.
El documento aprueba un plan de diez años para modificar los actuales patrones de producción y consumo y adoptar un modelo sostenible.
Los 193 países aceptaron adoptar el concepto de "economía verde". Aunque el documento no establece una definición única para el concepto, trata de perseguir un cambio en el modelo de desarrollo que reduzca la presión sobre los recursos naturales. (DPA)



Por Facundo Borrego
Por María Laura Cicerchia