Es increíble tener que utilizar este medio para poder expresar un deseo personal y de muchos vecinos, la necesidad de poder descansar de noche los fines de semana. Los viernes, sábados y domingos es imposible dormir debido a la música que proviene de La Fluvial y zonas cercanas. Los boliches no dan tregua y a ellos se ha agregado un restaurante que ahora pone música, sobre todo los domingos hasta altas horas de la madrugada. Su nombre es Sr. Ming. Desearía que se investigue si este restaurante cuenta con permiso para utilizar sus instalaciones fuera de lo que aparentemente es su naturaleza de negocio gastronómico. ¿Por qué los parlantes se ponen afuera de los predios y no adentro? Numerosos han sido mis reclamos a la Municipalidad a través de las personas correspondientes encargadas de llevar adelante los pertinentes controles de volumen, pero esto aumenta cada día. La paz, el silencio, son sin duda alguna beneficiosos para la salud física y mental de las personas, y estos lugares nocturnos atentan contra esta regla de buen comportamiento urbano. Tendría que haber alguna posibilidad de aplicarles multas importantes, ya que al ser sus dueños empresarios de alto nivel económico, pagar pocos pesos no les significa nada. Habría que ser más estrictos a nivel controles, pero donde manda el Dios dinero, todo se perdona, todo se pasa por alto, y si el negocio da económicamente hay dinero para todos y no hay paz ni descanso para nadie, que vergüenza. Pido a las autoridades, a quienes he recurrido a nivel municipal, a los señores Baita y Rosalía Cuello, entre otros, que sean más estrictos en los controles. Dejo mi e-mail con el fin de poder juntar firmas para hacer más efectivo mi pedido. No voy a cesar en mi intento, voy a conseguir la paz y el silencio que tiempo atrás reinaba en mi barrio y que actualmente las autoridades no controlan ni les interesa controlar. En el futuro sepamos votar para tener autoridades que sepan defender nuestros derechos más allá de intereses económicos de los grandes empresarios de la noche que no son solidarios, hacen su juego y su negocio sin pensar en la gente.































