Las estrellas van de talk-show en talk-show, contando las historias más
divertidas y esperando parecer lo más carismáticas posibles. Los estudios llenan Los Angeles de
publicidades y gastan una fortuna organizando fiestas para las películas. E incluso en las
profundidades de la actual recesión, los más bellos de Hollywood sacan a relucir sus vestidos,
fiestas y limusinas. Sin embargo, de acuerdo con el diario Los Angeles Times, el gasto en los Oscar
cayó drásticamente este año. Incluso los estudios que esperan ganar una estatuilla en la 81º
edición de los premios de la Academia de Hollywood hoy en Los Angeles redujeron sus presupuestos
estándar de unos 10 a 15 millones de dólares con respecto al año pasado.
La restricción no se debe sólo a la crisis económica. Tiene que ver, más bien,
con que ninguna de las principales películas que compiten por el Oscar tuvo un impacto
significativo en las taquillas, incluso después de que, en teoría, las nominaciones al Oscar
deberían haber arrojado a miles de fans a ver los supuestos mejores filmes del año.
Sólo "¿Quién quiere ser millonario?" aumentó significativamente sus ingresos de
taquilla desde que fueran anunciadas las nominaciones el mes pasado. Incluso el filme más
candidateado, "El curioso caso de Benjamin Button", con 13 nominaciones, experimentó apenas un leve
aumento en la venta de entradas antes de quedar en un puesto mediocre de la taquilla. Lo mismo
sucedió con "Milk".
Esta tendencia es un mal agüero para los dramas que dominaron los Oscar en los
últimos años, sobre todo porque éstos contribuyeron al declive del interés del público en el evento
y de las cifras de audiencia.
Lo cierto es que los fans no van a encender el televisor para ver a Melissa Leo
o Richard Jenkins compitiendo por los premios a la mejor actriz y el mejor actor. A la mayoría
tampoco le importan filmes como "The Reader", "Milk" o "Frost/Nixon", que compiten por el premio a
la mejor película. Después de todo, si las películas más populares como "El Caballero de la Noche"
quedan excluidas de la competencia, ¿los Oscar no se convertirán más bien en una competencia para
cinéfilos?
Esa es la visión de muchos en Hollywood, quienes prevén una nueva tendencia del
mercado cinematográfico alejado de los dramas que los votantes del Oscar favorecieron en los
últimos años. En su lugar, los estudios planean inyectar más calidad en sus principales estrenos y
luego los presentarán a los votantes de los Oscar.
La Academia de las Artes y de las Ciencias de Hollywood también está tratando de
combatir el malestar con los Oscar con otras herramientas.
Es así como rompió con 80 años de tradición y eligió al actor y galán Hugh
Jackman como anfitrión de la gala en lugar de un actor cómico. Los productores también anunciaron
un nuevo tipo de show y advirtieron a los nominados que habrá muchas sorpresas en la noche de los
Oscar.
Sin embargo, tuvieron mucho cuidado de no brindar demasiados detalles sobre los
cambios, más allá de indicar que el evento tendrá un hilo narrativo más fuerte de lo usual.
Jackman, de todas formas, no fue discreto. Prometió que el teatro Kodak donde se realiza la
ceremonia será transformado en un lugar más íntimo, y recordará "al club nocturno de sus
sueños".
La argentina Flora Fernández Marengo podría terminar alzando hoy un Oscar si el
filme "La traición" que coprodujo en EEUU es elegido como Mejor Documental.