La Municipalidad, en consideración a la contaminación existente desde hace mucho tiempo en el área central, ha elaborado el contradictorio “Pacto de Movilidad”, que entre sus estrategias insta a la disuasión del transporte motorizado individual y a la protección del medio ambiente con energías limpias/renovables. Al mismo tiempo se fogonea en los medios y en el Concejo el proyecto para la construcción de estacionamientos subterráneos. Esto además de no atacar el problema de fondo, que es la contaminación existente, amenaza con agravarlo, además de producir impactos ambientales y ecológicos. Ya en los años 90, durante la Intendencia de Cavallero, se intentó algo similar en la plaza Sarmiento y fueron obligados a dar marcha atrás por la Justicia. Aquella movida de ciudadanos, junto al Colegio Normal, contó entre muchos, con el “apoyo activo” del ex concejal Luna, un actual concejal y el del actual gobernador Hermes Binner. Cabe destacar que entre los argumentos existían estudios de impacto y contaminación realizados en calle Corrientes a la altura de la plaza. Entre otras cosas, un dato establecía que un bebé expuesto en forma constante a esos gases, producidos principalmente por la combustión de los vehículos, después de unos días contaría con muy pocas posibilidades de vivir. Un dato nada desechable si tenemos en cuenta que desde esa época la densidad vehicular y edilicia se ha más que duplicado. Entre otras cosas me pregunto: ¿cuál es la opinión actual del gobernador al respecto? La Municipalidad no puede desconocer estos antecedentes ni la jurisprudencia y ante la insistencia para tropezar con la misma piedra, me lleva a otra pregunta: ¿a la administración municipal le interesa la calidad de vida de los ciudadanos?



























