Voto a la integridad. ¿Qué es la integridad? Es difícil definirla. Entereza, confiabilidad, desinterés, lealtad, sinceridad, candor, probidad, son algunos de sus sinónimos. Pero ninguno es suficiente. Ser íntegro es tener el coraje de las propias convicciones; es hacer aquello que se conceptúa correcto y no temer expresarlo; es no dudar un instante en pronunciar un auténtico “no” entre tantos falsos “sí” en este mundo donde prevalece la obsecuencia, la genuflexión, el lucir bien y la publicidad favorable. Integridad es soslayar el engaño y la propia conveniencia; es ser siempre el mismo en todo momento y lugar; es adherirse a la verdad dónde y cuándo quiera que se la encuentre; es apoyarla y defenderla aunque ella no goce de popularidad; es evitar las mentiras y los rumores; es valorar más la reputación que la riqueza. La integridad no es algo que se consigue y se guarda; es una virtud que necesita ser ejercitada y exhibida constantemente para conservarla intacta. Se la pierde cuando el individuo se concentra únicamente en valores impersonales como dinero y poder. La persona íntegra inspira confianza y respeto; estimula a quienes le rodean porque la integridad crea una atmósfera donde todo es posible. Votar a la integridad es crucial para un futuro mejor.



























