Organismos de derechos humanos formalizaron una denuncia en la Justicia federal de Santiago del Estero para que se exhumen los restos de una persona que fue arrojada desde una aeronave en 1976.

Organismos de derechos humanos formalizaron una denuncia en la Justicia federal de Santiago del Estero para que se exhumen los restos de una persona que fue arrojada desde una aeronave en 1976.
El fiscal Gustavo Gimena recibió la presentación efectuada por el Instituto Espacio por la Memoria y la Liga Argentina por los Derechos Humanos.
Representantes de las entidades expusieron que viajaron hasta el paraje Caloj, ubicado a unos 400 km al norte de la capital provincial, donde los pobladores los guiaron hasta el sitio donde se levantó hace años una especie de santuario donde fue inhumado el desconocido.
De acuerdo con el relato de los lugareños, en febrero de 1976, desde un helicóptero o una avioneta se arrojó el cadáver de una persona que tenía entre 30 y 40 años, con raídas ropas de obrero, pero ningún papel que permitiera saber su identidad.
La novedad fue comunicada a la policía de Monte Quemado, que se limitó constatar la existencia del fallecido y a ordenar que se lo enterrara, lo que los lugareños realizaron sin pedir explicaciones.
Desde entonces, la simple tumba se convirtió en un lugar visitado por campesinos que le dejan flores o encienden velas para pedirle algún favor al desconocido.



Por Mariano D'Arrigo