Me preocupa la situación que nos supera como sociedad, como es la inseguridad
reinante en toda la ciudad,
en la provincia y la Nación. No hago de esto una cuestión ni política ni demagógica, sino pienso en el ciudadano argentino común, el que va a trabajar todos los días, el que tiene que esperar un colectivo, el que va en un auto y le
rompen el vidrio en un
semáforo o tanto otros
ejemplos que día a día nos va haciendo cada vez más difícil no ser un ciudadano asaltado, como lo público en su edición del día domingo este matutino. Hay, según entiendo, entidades que se dedican a tratar temas relacionados a la inseguridad que no están a la altura de las circunstancias. Hablo en este caso de la vecinal Lisandro de
la Torre, en Arroyito, que no
nos brindó en su momento un lugar para reunirnos como agrupación de amigos y comerciantes de avenida
Sabin, teniendo que elegir
como lugar de reunión una estación de servicios de la zona gracias a la buena voluntad de sus dueños a quienes agradecemos por esto. Gracias a Dios en Rosario hay también muchas entidades comprometidas para hacer
algo para al menos intentar terminar con este flagelo, como por ejemplo la gente de Ciudadanos en Alerta, la
Vecinal Empalme Graneros,
que siempre ofrecen a través
de su presidente Osvaldo Ortolani sus instalaciones. Es por eso que creo llegó la hora. Porque la circunstancia así lo amerita. A ponerse los pantalones largos, hacer lo
que se debe hacer según nuestras posibilidades o dar
un paso al costado.
Marcela Cejas,
DNI. 17.637.940





































