Desde hace varios meses observo asombrada lo que sucede en la localidad vecina de Hughes, entre el pueblo y la comisión de fomento cuyo presidente es el señor Siamaro. Continuos paros del personal comunal, manifestaciones, cortes de la ruta 8, artículos, entrevistas en este diario y otros importantes medios nacionales y regionales con serias acusaciones de falta de pago de sueldos al personal, y por consiguiente incumplimiento de todas las actividades, lo que ha afectado seriamente esta localidad, como bien lo explica la carta publicada por este medio el 5 de marzo pasado. "Hemos caído tan bajo y ya van ocho meses". El señor Siamaro, candidato del justicialismo, renunció en este tiempo y parte de la comisión de fomento lo reeligió. He escuchado hecharle la culpa a los jueces, al gobierno provincial, a los dirigentes políticos justicialistas provinciales (estos últimos tienen sin duda parte de responsabilidad), pero no he leído ni escuchado un "mea culpa", ni responsabilizarse por toda la gente que lo votó en las internas y en la general. ¿Dónde están los dirigentes políticos locales que pergeñaron esto? Quiénes lo propusieron y lo votaron lo conocían bien porque es un pueblo pequeño. Las denuncias penales llevan su tiempo, pero dos jefes comunales de Arteaga fueron condenados por la Justicia por hechos acaecidos antes de 2004. Este es un grave conflicto social y político. El pueblo debe hacerse cargo de sus errores al elegir sus representantes. El voto da el mandato, sólo unidos por el bien común podrán transitar el camino de la recuperación.































