El tiempo de la reflexión arrancó de lleno. Muchos de los jugadores canallas deben haber pensado mucho desde el final del partido ante Chacarita hasta la práctica de ayer, momento en que se inició la semana de trabajo. Desde ese instante sí se puso la cabeza en lo que será el encuentro del sábado ante Desamparados. El semblante no fue el de otras semanas, cuando los resultados venían apuntalando de lo lindo, pero tampoco fue el peor. Los rostros de los futbolistas y del cuerpo técnico fueron un claro indicio de que la confianza está a la orden del día. Del lado netamente discursivo, la fe fue el argumento excluyente. "Desde el principio del torneo venimos haciendo lo imposible para ascender y estoy seguro de que lo vamos a lograr", tiró Paulo Ferrari, uno de los experimentados que levantó la bandera de la autoestima. No fue el único. "Todos teníamos ganas de volver a entrenar hoy para empezar a pensar en el partido que viene", apuntaló Andrés Alderete.


























