Quizás le sorprenda esta pregunta porque hay una idea muy generalizada de que cristiano es sinónimo de ser humano. Otros relacionan este concepto con una persona que cumple determinados ritos religiosos. Pero permítame decirle que de acuerdo a La Biblia, que es la única regla segura en asuntos espirituales, el significado de ser un cristiano es muy diferente y el comprenderlo es vital para nuestras vidas. Existe un termómetro para saber si uno es cristiano. ¿Le gustaría saber cuál es? Bien, es la respuesta que le demos a la pregunta que le voy a formular a continuación: Si le tocaría el momento de pasar a la eternidad, ¿esta seguro que va a ir al cielo con Dios? El verdadero cristiano lo sabe. La palabra cristiano deriva de la palabra Cristo y el cristianismo se reduce a la obra que Cristo hizo para toda la humanidad. El motivo y la trascendencia de dicha obra la encontramos revelada en las Sagradas Escrituras. Dice la Biblia que delante de la justicia divina todos somos pecadores y en esta condición estamos separados de Dios. Pecados son todas las cosas de nuestra vida que no están de acuerdo a la voluntad de Dios. Dice el apóstol San Pablo: "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23). Para Dios son pecados cosas que para nosotros no lo son. Por ejemplo: mentir, tener envidia, vivir sin tener a Dios en cuenta, saber hacer lo bueno y no hacerlo, engañar, malos pensamientos. Y así podríamos seguir con una enorme lista que sería largo enumerar. Y estar destituidos de la gloria de Dios, quiere decir que no nos espera otra cosa que pasar la eternidad lejos del Señor y esto es lo que la Biblia llama "Las tinieblas de afuera", también conocido como el infierno. Ante esta realidad cabe una pregunta: ¿Quién podrá entrar en las moradas de Dios, en el cielo, cuando nos toque el momento de pasar por el umbral de la muerte? Bueno, justamente Cristo vino al mundo y murió en la cruz por nuestros pecados. Dice la Biblia: "Dios cargó en el Señor Jesús el pecado de cada uno, quien muestra su amor hacia nosotros, en que siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros". Un cristiano es aquella persona que reconociendo su pecado delante de Dios, acepta y confía en el hecho de que Jesucristo murió por sus pecados y lo recibe por la fe en su corazón como su salvador. ¿Y cómo se recibe? Simplemente haciendo una oración a Dios diciéndole: Señor te recibo como mi salvador personal con verdadero arrepentimiento y sincera confesión. Desde ese momento Jesucristo se hace cargo de su vida, viene a morar en su corazón y produce los siguientes cambios: 1.- Le da un nuevo destino. El día que le toque pasar a la eternidad tiene la seguridad de ir al cielo. Cristo dijo: "El que cree en mí, tiene vida eterna" (San Juan 6:47). 2.- Dios lo hace su hijo: "A todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios" (San Juan 1:12). 3.- Cristo viene a la vida y está en nosotros y con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. ¡Qué hermosa compañía! El estará a nuestro lado guiándonos y cuidándonos. 4.- El, en nosotros, producirá como fruto todas aquellas buenas obras que tanto tiempo hemos querido hacer y nunca pudimos. Pero no haremos buenas obras para salvarnos, sino porque somos salvos, y al ser hijos de Dios tenemos su naturaleza impartida en nosotros.






























