El actor rosarino Juan Sorini pasó, en sólo dos años, de trabajar una vez por semana para un promedio de 80 personas a seis funciones por semana con 1.300 espectadores por día. Sucedió cuando, desde el 16 de diciembre pasado, se sumó al elenco de "Más respeto que soy tu madre", la obra de Antonio Gasalla que ya encabeza la temporada en Mar del Plata.
La imagen más llamativa de Sorini en su ciudad se puede ver en una gigantografía de una publicidad de ropa frente a la cancha de Central. Sin embargo el modelaje le llegó casi por casualidad, aunque no "reniega" de esa actividad. A pesar de que entró en ese mundo de la mano de Bruce Weber, responsable de campañas para Calvin Klein y Ralph Lauren, este rosarino que vivió hasta 2009 en Entre Ríos y Tucumán se reivindica como actor.
La experiencia sobre las tablas antes de partir fue con "El bailongo argentino", que dirigió Luis Fittipaldi. Luego de formarse en los cursos del teatro Lavardén, entre otras experiencias, en 2009 decidió probar suerte en Buenos Aires, donde comenzó a entrenarse con Augusto Fernández y Julio Chávez, con quien aún continúa.
El siguiente paso fue integrar el staff de un conocido representante de actores. Y la oportunidad llegó cuando Gasalla debió reemplazar a Esteban Pérez en la obra para interpretar al hijo de Mirta Bertotti. Sorini, finalmente, se impuso en un casting del que participaron unas veinte personas. "Creo que si me eligió es porque pensó que yo podía cumplir con ese rol", afirmó sobre su elección. "Hubo que pulir algunas cuestiones que traigo personales y de mis experiencias como actor, pero entré en un elenco que está afianzado hace tres años. Más que nada fue amoldarme a eso desde lo que sabés hacer", explicó.
Sorini describió su presente como "apabullante", pero reflexionó: "Me llegó en un momento en el que estaba preparado para afrontarlo. En cuanto a los nervios y la ansiedad, lo disfruto porque estoy trabajando en lo que quiero". Pero trabajar con Gasalla, y en una obra de repercusión nacional, ¿es como ganarse la lotería? "La lotería no me la gané", afirmó. Sin embargo añadió: "O sí, pero soy bastante cauto en ese sentido. Soy consciente del esfuerzo que tuve que hacer y que hago día a día".
En ese sentido explicó: "Primero fue una alegría y un orgullo enorme. Eso es obvio. Después creo que es el resultado del esfuerzo. No lo veo una casualidad o como algo librado a la suerte. Por supuesto que hubo suerte, pero hay que estar preparado para rendir cuando llegue la suerte y cumplir con lo que me están pidiendo. La felicidad es inmensa, pero muy dentro mío era algo que estaba esperando que sucediera, si bien esta es una profesión con mucha incertidumbre. De todas maneras creo que llegó en el momento adecuado. Si hubiese llegado antes lo más probable es que no hubiese tenido esta oportunidad", reflexionó.
Sorini, que tuvo experiencias televisivas en "Malparida", "Botineras" y "Los únicos", y que en Buenos Aires actuó en las obras "Conviviencia femenina" y "En boca cerrada", señaló sobre las circunstancias que permitieron esta suerte de despegue: "Todavía no tenía el representante que tengo ahora. Y después hice un viaje a España. Fueron una serie de cosas que consiguió mi representante".
Sobre su rol de modelo publicitario, Sorini explicó: "Yo nunca busqué la gráfica ni la moda. Creo que hasta renegué, y quizás eso no tenía nada que ver. Pero así conocí a Bruce Weber. Me recomendó que hiciera fotos porque «tenés con qué» y que, mientras tanto, eso sumaría dinero para mi carrera. Fue una persona muy generosa. A los dos meses estaba en Miami. El me llevó a Vogue París. De ahí pasé a España, donde me presenté como actor e hice fotos", enumeró.
Sorini prefiere no hacer distinciones entre la idea de galán y la de un actor como la que se podría tener de Julio Chávez, en quien reconoce un "maestro". "Creo que van de la mano. Con lo que soy, lo primero que me van a buscar es para hacer de galán, después veremos qué clase de galán haré. No voy a renegar de eso, pero no aspiro a hacer de galán toda mi vida", aseguró.
Gasalla es un actor popular y apreciado por el público, pero ¿cómo se comporta como director? "Es una persona muy exigente, y creo que eso se refleja en su carrera. Tiene una mirada particular y expresiva que la sabe plasmar muy bien. A mi particularmente antes de trabajar con él me gustaba esa mirada y la forma en que la concreta en sus diversos personajes y también como director. Por eso la gente haga lo que haga se identifica rápidamente. Estoy muy contento y aprendiendo mucho de él y es un placer", afirmó.