Edición Impresa

El turco Ali Agca llevó flores a la tumba del Papa Juan Pablo II en el Vaticano

Tras depositar las flores, Agca fue conducido por la policía italiana a la comisaría romana de Cavour para ser interrogado y allí explicó que "sentía la necesidad de realizar este gesto".

Domingo 28 de Diciembre de 2014

El turco Mehmet Ali Agca, que en 1981 atentó contra el entonces Papa Juan Pablo II, acudió ayer al Vaticano para depositar dos ramos de rosas blancas en la tumba de Karol Wojtyla.

El ex miembro del grupo terrorista turco de extrema derecha "Lobos grises", indultado en 2000 por el presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi, acudió a la tumba del santo polaco cuando se cumple el 31º aniversario de la visita que, tras recuperarse del atentado, le hizo Juan Pablo II en la cárcel romana de Rebbibia en diciembre de 1983.

Tras depositar las flores, Agca fue conducido por la policía italiana a la comisaría romana de Cavour para ser interrogado y allí explicó que "sentía la necesidad de realizar este gesto".

El reverendo Ciro Benedettini, vocero de la Santa Sede, dijo que la inesperada visita de Ali Agca duró pocos minutos. Los empleados de la basílica retiraron las flores blancas más tarde, como hacen con todas las ofrendas que dejan los visitantes.

La televisión italiana transmitió un video breve de la visita a la tumba, filmada aparentemente por un periodista italiano que acompañó a Agca. Se escucha al turco murmurar: "Mil gracias, santo"' y "Viva Jesucristo". El mismo periodistá habría sido quien le tomó fotografías previas en la plaza, en algunas de las cuales Agca se seca las lágrimas con la mano izquierda. En la derecha sostiene las rosas.

El reverendo Benedettini dijo que Agca no tiene asuntos legales pendientes en el Vaticano.

El turco se encuentra en libertad desde 2010, después de haber estado preso en su país, extraditado desde Italia, por varios delitos.

Juan Pablo visitó a Agca en la cárcel en 1983 e intercedió ante las autoridades italianas en el 2000 para que liberaran a Agca, quien cumplía cadena perpetua por el atentado en la Plaza de San Pedro. Agca cumplió una condena de 10 años en Turquía por el asesinato de un periodista y está en libertad.

Cuando fue detenido luego del atentado, Agca dijo que actuó por su cuenta. Posteriormente insinuó que Bulgaria y los servicios secretos soviéticos eran los autores intelectuales del ataque al pontífice polaco, cuyo apoyo al movimiento sindical Solidaridad alarmaba al Kremlin.

En dos ocasiones, jurados italianos absolvieron a tres búlgaros y tres turcos de presunta complicidad en el atentado.

Agca publicó una autobiografía en 2013, en el que contaba que, durante la conversación que tuvo con Juan Pablo II en la prisión capitolina, el turco confesó que el inductor del atentado había sido el ayatolá Jomeini y pidió al pontífice que guardase el secreto.

El Papa Juan Pablo II fue tiroteado el 13 de mayo de 1981 cuando, tras una audiencia en la plaza de San Pedro, saludaba a los fieles desde un automóvil descubierto. El pontífice fue alcanzado por cuatro balas y Agca fue arrestado de inmediato. Contra todo pronóstico, Juan Pablo II sobrevivió e incluso le ofreció su perdón al delincuente turco en persona.

Previo a la publicación de su autobiografía, Agca dijo que tras el atentado estaba la "pista búlgara", que conectaba a los servicios secretos de Sofía, a la mafia turca y a los terroristas de los "Lobos grises". Durante un viaje a Bulgaria en 2002, Juan Pablo II dijo que jamás creyó en la "pista búlgara".

Agca también dijo en otras ocasiones que contó con ayuda desde el interior del Vaticano y en otras implicó a los países de la Europa comunista. En una reciente entrevista concedida a la agencia de noticias italiana Ansa, Agca reconoció que quería "asesinar realmente a Wojtyla" y añadió que el hecho de que el ahora santo se salvara "fue un milagro".

Dejaron en libertad a la feminista que manifestó desnuda en la Santa Sede

La Gendarmería vaticana puso ayer en libertad a la supuesta activista del grupo feminista Femen que el pasado 25 de diciembre irrumpió con los senos al descubierto en la Plaza de San Pedro cuando el Papa Francisco daba su bendición Urbi et Orbi (A la ciudad y al mundo).

La manifestante está ya en libertad pero se le prohibió el acceso al Estado de la ciudad del Vaticano. La mujer, una ucraniana de nombre Yana Azhdánova, irrumpió en la Plaza de San Pedro, con los pechos descubiertos y la frase "God is woman" (Dios es mujer) escrita en el cuerpo, cuando Jorge Bergoglio leía su mensaje de Navidad desde el balcón de la Logia central de la basílica.

Mientras gritaba eslóganes contra la Iglesia católica, consiguió subir a la representación del portal de Belén, colocada en la plaza, y asir la figura del niño Jesús, pero cuando escapaba fue detenida por un gendarme.

Femen. No es la primera vez que una simpatizante de Femen protesta en el Vaticano.

El pasado 14 de noviembre tres manifestantes de este movimiento acudieron a la plaza vaticana, igualmente con el torso descubierto, aunque en aquella ocasión fue para mostrar su rechazo a la visita del Papa Francisco al Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).

Femen es una organización feminista de origen ucraniano cuyas militantes se han hecho famosas en todo el mundo por sus acciones callejeras en top-less en defensa de los derechos de las mujeres.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario