Autoridades del Fondo de Cultura Económica (FCE) y de la embajada mexicana colocaron ayer en pleno corazón de Palermo la piedra fundacional donde se inaugurará en agosto de 2016 una librería y centro cultural de ese grupo editorial mexicano, lo que constituye un espacio y un acontecimiento fundamental para la cultura de ambos países.
La librería, que se llamará Arnaldo Orfila Reynal, en homenaje a quien presidió hace 70 años la primera filial del Fondo en Argentina, se edifica en Costa Rica 4568, donde se realizó el acto del que participaron, entre otros, el embajador mexicano, Jorge Castro Trenti, y el director general del FCE de México, José Carreño Carlón, quien señaló que este logro "tiene muchísimos significados tanto culturales como simbólicos".
"Es una especie de refundación del Fondo en Argentina", sostuvo Carreño Carlón y considero que la piedra fundacional de granito patagónico que se colocó y que grabó el arquitecto Clorindo Testa "representa una fraternidad fuerte y poderosa entre la vida intelectual de México y Argentina".
El representante revalorizó que "ambos países tienen muchas raíces que los relacionan, sobre todo, en el siglo XX, con las migraciones que durante la dictadura llevó a muchos exiliados a México que enriquecieron la vida cultural y el catálogo del Fondo".
"Es muy significativo además que estemos destacando la figura de Arnaldo Orfila, símbolo de la resistencia, de la libertad de circulación, del compromiso y la pasión por las causas progresistas", añadió y unió este acontecimiento a la figura del mexicano Fernando del Paso, que el jueves obtuvo el premio Cervantes, al señalar que "toda su obra forma parte del catálogo del Fondo".
Acervo. Desde su fundación el fondo se planteó editar "las traducciones de «El capital» de Marx, los clásicos del pensamiento económico y político, para enriquecer la vida universitaria y más tarde la entrada a la literatura de vanguardia con las obras de Juan Rulfo, Octavio Paz y Carlos Fuentes", recordó Carreño Carlón.
El catálogo del fondo "supera los 10 mil títulos, de los cuales 6000 están vivos en el mercado, y en Argentina supera los 500 títulos, con 30 novedades al año y 60 reimpresiones", dijo.
Ese nuevo espacio cultural, que fue una de las últimas obras que diseñó Testa junto a su equipo, contará con tres plantas y un subsuelo, con un lugar para actividades culturales como presentación de libros, mesas redondas y actividades para niños; una sala para la exhibición de obras de arte y una cafetería, lo cual constituye una decisión de política cultural.
El edificio que se prevé inaugurar "junto al inicio del período universitario de agosto, lleva construida la primera planta y el subsuelo y prevé un lugar de encuentro de los lectores con los autores, un salón de actos, porque las librerías no son solo un punto de venta sino de encuentro", sostuvo el representante del FCE.
Del acto participaron además editores y escritores como Noé Jitrik, Federico Jeanmaire.
El perfil será de una librería y un espacio cultural al servicio de la producción cultural de México y de América latina. Se pondrá el énfasis en la difusión de la producción de los diversos países de nuestra región, con presencia de sus publicaciones, sus autores y sus artistas, sostuvo el FCE. Se trata de un solo edificio con varios pisos, que al estar vinculados a través de espacios abiertos que permiten que la mirada realice diferentes recorridos.
El FCE cuenta con 23 librerías en México y además tiene diez filiales en distintos países.
Los satélites Arsat superan pruebas cósmicas cruciales
Los satélites geoestacionarios argentinos afrontaron con éxito la prueba de los eclipses, uno de los desafíos más importantes de su vida en el espacio que implicó pasar de unas 140 grados de temperatura a pleno sol a un enfriamiento de 200 grados bajo cero en la oscuridad para recobrar rápidamente la temperatura inicial, informó ayer la empresa argentina de soluciones satelitales (Arsat).
El Arsat-1, que fue lanzado en 2014 con el objetivo de fortalecer la cobertura de internet en el país y en el resto de América latina y los Estados Unidos, superó su segunda temporada de eclipses, que se extendió desde el 31 de agosto al 16 de octubre pasados.
La primera temporada de Arsat-1 se había registrado del 26 de febrero al 13 de abril del mismo año, precisó el informe de la empresa estatal a cargo del desarrollo de sistemas satelitales.
En tanto, el desafío del Arsat-2, a solo un mes de su despegue, quedó superado cuando llegó a órbita geoestacionaria el 13 de octubre último, lo que implicó que durante tres días también tuviera que afrontar una prueba de máximo nivel para los subsistemas térmicos y de potencia de los satélites geoestacionarios argentinos.
La empresa precisó que "al no recibir luz solar directa, el funcionamiento de Arsat-1 y Arsat-2 queda garantizado por la energía almacenada en sus respectivas baterías, mientras ambos satélites resisten perfectamente las transiciones térmicas extremas y veloces que implican su ingreso y salida del cono de sombra".
Entre finales de febrero y mediados de marzo la órbita del satélite se situó en un cono de sombras y penumbra generado por la Tierra.
El 20 de marzo, además, se mezclaron los eclipses de Tierra y de Luna y se produjo uno de los eclipses más largos de este siglo.
Arsat, que mantiene los derechos exclusivos para operar y comercializar la posición orbital geoestacionaria 81W, señaló que "superar con éxito la primera temporada es considerado un importante indicativo del éxito de la misión".
El equipo de Arsat encargado de la puesta en órbita del segundo satélite argentino de telecomunicaciones está conformado por aproximadamente 20 personas quienes también realizaron la puesta en órbita exitosa del Arsat-1.
El trabajo y entrenamiento para esta segunda puesta en órbita incluyó también varios simulacros de lanzamiento y de puesta en servicio.
Las actividades se realizan desde la Estación Terrena de Benavídez, donde Arsat opera el único centro de control de misión de puesta en órbita de satélite de telecomunicaciones de Sudamérica.