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El diagnóstico precoz es la clave para curar el cáncer de próstata

La detección temprana ha aumentado la expectativa de vida, dado que existen varios tratamientos. Los expertos recomiendan hacerse un examen a partir de los 50 años.

Lunes 16 de Junio de 2014

El diagnóstico precoz permite curar el cáncer de próstata, por lo que los expertos recomendaron a partir de los 50 años realizar un control anual, o después de los 40 si poseen antecedentes familiares.

En este sentido, los especialistas destacaron que la detección temprana ha incrementado la expectativa de vida ya que existen varios tratamientos efectivos dependiendo de cuán avanzada esté la enfermedad.

"El cáncer de próstata es la transformación cancerosa de la glándula prostática que habitualmente se manifiesta con la forma del adenocarcinoma de próstata, correspondiente al 95 por ciento de los tumores prostáticos. Todo cáncer tiene un comienzo y todo comienzo del cáncer es curable", sostuvo Osvaldo Mazza, jefe del Servicio de Urología y Jefe de del Hospital de Clínicas y del Hospital Alemán, de Buenos Aires. Mazza advirtió que "la enfermedad puede ser indolente o experimentar un crecimiento rápido, diseminarse por otros órganos y ser mortal, por eso es recomendable hacer un control anual después de los 50 años".

Si bien existen factores de riesgo que favorecen su desarrollo, no se conocen las causas exactas, aunque las probabilidades de padecerla aumentan considerablemente con la edad. Del mismo modo, los antecedentes familiares influyen y el riesgo de un hombre es mayor si su padre o hermano padecieron la enfermedad. Los pacientes de raza negra también tienen tendencia a padecer estos tumores con mayor frecuencia. La ingesta de tejidos grasos, provenientes de carnes rojas, contribuyen como factor de riesgo. Los ácidos grasos que poseen las carnes rojas van generando una agresión en las células prostáticas, proceso al cual los médicos denominan estrés oxidativo, y se incrementa más aún si los pacientes adquieren obesidad.

"En la Semana de la Próstata del Hospital de Clínicas de años pasados, se observó que por cada tres mil persona aproximadamente 120 tenían cáncer de próstata. La prevalencia detectada por campaña es del 4 por ciento", añadió.

El urólogo aconsejó que "una persona adquiera una dieta balanceada durante años jóvenes con mayor ingesta de carnes blancas y menor ingesta de carnes rojas, una buena exposición solar y evitar el sobrepeso para tener menos estrés oxidativo".

"Pero más de prevenir, es aconsejable verlo venir y darle importancia al diagnóstico temprano. Esto permite tratar los tumores en estadios mucho más pequeños cuando aún es posible un tratamiento curativo. La Sociedad Argentina de Urología y la Cátedra de Urología de la Universidad de Buenos Aires recomiendan realizar un control anual temprano a partir de los 50 años, o después de los 40 si tienen antecedentes familiares", argumentó Mazza.

El diagnóstico temprano se basa en dos pilares:

1) Mediante la prueba sanguínea del antígeno prostático específico (PSA), una enzima producida en la próstata que compone el semen humano y que puede elevarse cuando el cáncer está presente .Todos los hombres tienen una cantidad de PSA en sangre que, cuando aumenta en forma significativa, indica alguna de las siguiente patologías: cáncer, prostatitis (inflamación de la glándula), o una hiperplasia prostática benigna (el crecimiento benigno de la glándula). Los niveles de PSA pueden ayudar al médico en el seguimiento de un paciente con problemas de próstata.

2) Examen digital rectal o Tacto rectal (digital rectal examen, DRE), "El examen digital rectal y el antígeno prostático específico son fundamentales en la detección temprana y funcionan de manera complementaria para dar resultados más específicos", agrega el profesional. Pero el diagnóstico definitivo sólo se puede hacer mediante una biopsia de la próstata, procedimiento en el cual se extrae una muestra de tejido y luego se analiza con un microscopio. "En etapas iniciales de la enfermedad puede realizarse una prostactectomía, extirpación por completo de la glándula prostática, una terapia radiante con acelerador lineal o colocación de semillas radiactivas (llamado braquiterapia) o, en muchos casos, se decide no realizar ningún procedimiento y controlar la evolución del tumor. En etapas avanzadas, el tratamiento se realiza con hormonoterapia, bloqueo hormonal, que consiste en evitar que la testosterona penetre en las células cancerosas", concluyó el profesional.

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