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El Día del Caballo

Desde hace algunos años, para los rosarinos 20 de septiembre es el Día del Caballo, majestuoso, sufrido y noble animal, fiel a las ódenes de su amo. Todos los cronistas que llegaron a estas tierras hablaron de esa simbiosis increíble entre...

Jueves 25 de Septiembre de 2014

Desde hace algunos años, para los rosarinos 20 de septiembre es el Día del Caballo, majestuoso, sufrido y noble animal, fiel a las ódenes de su amo. Todos los cronistas que llegaron a estas tierras hablaron de esa simbiosis increíble entre indígenas y gauchos con los equinos, casi hasta formar un solo cuerpo de centauro. La patria se hizo a caballo, sin embargo, con dolor, asistimos a diario a su degradacion y a su sufrimiento en las calles de nuestra ciudad, tirando de carros, los lomos heridos y llenos de bicheras, azotados, desnutridos, atropellados, mostrando su dolor, sus costillas de flacos, su explotación y su sometimiento cotidiano. Impotentes de defenderlos, muchas veces quienes vemos esas escenas dantescas, no sabemos cómo hacer para que tanto dolor cese. Hace cuatro años, las proteccionistas nos reunimos, sin distincion de grupos ni de banderías, frente al Concejo Municipal, muchas horas, una calurosa tarde de diciembre, la última sesión del año y tras larga espera todos los concejales aprobaron la moción de terminar en tres años con la tracción a sangre. Tres años pasaron, ya estamos en el cuarto año y nada se ha hecho. Y que no nos digan que los carros tirados por caballos sirven para paliar la pobreza porque no es verdad, existen otras alternativas de transporte más limpios y económicos. Existe una forma de recolección de residuos digna e higiénica y en blanco, porque de esas escenas dantescas de degradacion y de sufrimiento participan animales y humanos, porque no es digno de que se viva de la basura y se participe de esta forma precaria de recoleccion, cuando existen otras formas más seguras, inclusivas de trabajo. Ni siquiera sabría decir que la tracción a sangre aseguraría la supervivencia de los equinos por sobre otras formas de sacrificio, simplemente, sé que su explotación y su sufrimiento están insertos en otras formas de maltrato animal. Muy pocos proteccionistas en Rosario se ocupan específicamente de ellos, es decir, con compromiso. Simplemente, quiero decir, con todo respeto, que seguimos esperando que las autoridades de esta ciudad cumplan con la promesa que nos hicieron ya hace más de tres años.

Ana María Ferrini
DNI 5.424.640

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