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El Charrúa dejó escapar puntos importantes al empatar con Tristán Suárez

El valor nominal que le entregó el duelo de anoche a Central Córdoba fue de un punto. Y eso es lo importante. Sobre ese aspecto hay que hacer hincapié. No hay que desviar la atención. Quedan a un lado las consideraciones sobre cómo jugó o si fue justo el empate 1-1 frente a Tristán Suárez, en el marco de la 14ª fecha del torneo de la Primera B.

Miércoles 24 de Octubre de 2012

El valor nominal que le entregó el duelo de anoche a Central Córdoba fue de un punto. Y eso es lo importante. Sobre ese aspecto hay que hacer hincapié. No hay que desviar la atención. Quedan a un lado las consideraciones sobre cómo jugó o si fue justo el empate 1-1 frente a Tristán Suárez, en el marco de la 14ª fecha del torneo de la Primera B. Los merecimientos no entran en la ecuación. Porque hoy el Charrúa tiene una misión concreta: sumar para engrosar su promedio. Por eso ayer el saldo dio negativo, ya que hacerse fuerte en el Gabino es casi un mandamiento para el conjunto dirigido por Marcelo Vaquero.

¿El conjunto de Tablada ganó un punto o perdió dos? Y todas las sentencias dan el mismo veredicto. Dejó pasar una chance clave de sumar un triunfo importante. Porque enfrentó a un rival directo y no supo cristalizar los atributos que suele acarrear la localía.

Al charrúa le costó mucho. Incluso asegurar que al final rescató un punto no es temerario. Porque en el ida y vuelta chato que mostró un partido de bajo vuelo futbolístico fue el que menos justificativos para sumar tiró sobre el campo de juego.

Con la apuesta de Vaquero por el 4-4-2 los engranajes no se acoplaron de la mejor manera. El funcionamiento dejó bastante que desear. No tanto en cuanto a la hora de defender, sino a la hora de avanzar.

Generó poco de mitad de cancha hacia adelante. Y siempre dependió de que el volante De Bruno se ponga la pelota bajo la suela y se asocie con Lazo, en primera medida, o Villagra. Entre ellos tres gestaron lo mejor del primer tiempo. Pero el cierre del capítulo inicial terminó de la peor manera para el dueño de casa. A los 43' el delantero De Porras apareció solo tras un centro pasado y mandó la pelota al fondo de la red.

Pero la historia cambió. Vaquero apeló nuevamente al 3-4-1-2, movió el banco de suplentes y el trámite fue otro.

El charrúa ganó tanto en volumen de juego como en profundidad. Las piezas se acomodaron mejor y se notó claramente.

Igual las jugadas de riesgo tuvieron mayor frecuencia en ambos arcos. La escena indicaba que el local estaba mucho más cerca del empate, pero que el Lechero podía estirar la ventaja de un momento a otro.

Y la apuesta le salió bien al DT. Porque tras una contra rápida por izquierda el mediocampista Villagra remató cruzado y el defensor Bressan, en el intento de despejar, metió la pelota por el primer palo.

Terminaron repartiendo puntos. Y claramente el que se llevó la peor parte en esta suerte de división de bienes fue el dueño de casa. Porque dejó escapar dos puntos frente a un rival directo tanto en la tabla de posiciones como la del promedio.

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