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Detuvieron a un guarda del tren que chocó en Once

El testigo incurrió en contradicciones y mostró reticencia al declarar sobre las circunstancias de la tragedia en la estación ferroviaria.

Miércoles 18 de Junio de 2014

Un guarda que viajaba en la formación siniestrada en la tragedia ferroviaria de Once, Miguel Angel Gerónimo, fue detenido ayer por "falso testimonio" por orden de Tribunal Oral Federal 2.

Así se dispuso luego de que Gerónimo declarara en el juicio que se sigue en los tribunales federales de Comodoro Py, ya que para el fiscal Fernando Arrigo el testigo fue "reticente" y no contó toda la verdad sobre el acontecimiento.

Lo mismo opinaron algunas defensas y el querellante Gregorio Dalbón, para quien el guarda "mintió" en su declaración.

Durante su relato como testigo, Gerónimo tuvo contradicciones al momento de responder acerca de si la formación del Sarmiento frenaba correctamente el día del choque y, al ser consultado concretamente acerca de ello, se mostró dubitativo y se limitó a responder: "Se pasó en Once".

Además, el guarda, que pertenece al gremio de la Unión Ferroviaria, recordó que el tren circulaba con exceso de pasaje y que todas las mañanas "viajaban con las puertas abiertas".

Gerónimo sostuvo además que, tras el accidente, corrió en auxilio del motorman y que lo encontró llorando y lo agarró de las manos, pero que luego a él le bajó la presión y se retiró del lugar.

También se presentó a declarar el titular del servicio de emergencias médicas, Alberto Crescenti, quien aseguró que cuando llegó al lugar del accidente "había muertos, había mucha sangre" y que "fue muy fuerte" la escena.

"Yo he estado en el atentado de la Amia y lo que he visto en el vagón fue muy fuerte, muy fuerte", dijo Crescenti ante el Tribunal Oral Federal 2.

En ese sentido, dijo que "los pacientes que se perdieron fueron dentro del vagón", ya que "había 150 víctimas en pocos metros cuadrados" y que los bomberos le pidieron "vaselina para poder desenganchar a las víctimas".

Crescenti graficó la situación del interior del vagón como un "scrum de rugby" por cómo estaban atrapadas las víctimas, y señaló que en dos horas se atendieron a 900 pacientes y que ninguno murió tras ser derivado a algún hospital de la Ciudad, aunque sí lamentó que ya hubiera muertos cuando llegaron al lugar.

El juicio por la Tragedia de Once, ocurrida el 22 de febrero de 2012, comenzó el último 18 de marzo: están imputados el maquinista Marcos Antonio Córdoba; los ex secretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, otros ex funcionarios y 23 ex directivos de la concesionaria TBA, encabezados por los empresarios Claudio y Mario Cirigliano. Pueden ser condenados a seis años de prisión de cumplimiento efectivo, procesados por "defraudación a la administración pública" y "estrago culposo".

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