En relación al título del artículo aparecido hace un par de domingos, "Descontrol y caos en la noche rosarina", es porque se permite que lo haya, porque no hay límites en el hogar, porque tampoco lo hay en todo el sistema educativo donde no se exige, no se enseña el respeto al otro. En ningún ámbito se inculcan valores, no hay modelos con quienes puedan sentirse identificados los niños y adolescentes. Una sociedad en donde el "todo vale" cotidiano, se estaciona en doble fila, se pasan semáforos en rojo, se vende alcohol a los menores las 24 horas del día. El negocio hoy en día es poner delivery de bebidas porque no hay controles, ni de parte del Estado, ni en el seno familiar. Si hasta dicen que la marihuana se ha convertido en una droga "social". Lo triste es que casi todos miran para el costado, mientras vemos en la TV que la cerveza "garantiza" éxito en la vida, como si fuera el elixir de la juventud eterna, fomentando el alcoholismo si esto no es apología al descontrol y ningún juez actúa de oficio habremos perdido una generación, y es casi tan grave como hablar de genocidio. Hoy en día es todo abuso, promiscuidad, no hay campañas de prevención en las escuelas ni en las universidades. Vemos diariamente como se avasallan los derechos de quienes trabajan en la legalidad, cuando hay puestos de CDs y DVDs truchos en plena peatonal y la policía no actúa. Vemos nuestros espacios públicos ocupados por autos en el parquizado, motos atravesando las plazas manejadas por menores y a la vista de quiénes no pueden disfrutar de su paseo. En dos domingos consecutivos fuí al parque Alem, donde en lo que debería ser un circuito de manejo y lugar de esparcimiento se corren carreras y picadas. (De estos hechos he registrado un video en youtube: Rosario tierra de nadie). Llamé en esas oportunidades al 911 y no aparecieron. Por supuesto, si no hay control siempre habrá descontrol. La zona de Pichincha las noches de los fines de semana, es zona liberada, se estaciona arriba de las veredas, sobre las paradas de colectivos, en las ochavas de las esquinas, y he visto inspectores municipales que no ven nada. Es fácil hablar de descontrol sin poner los culpables, es una noticia "facilista", de posición cómoda, es denunciar algo, pero sin solucionar nada, No hay nadie en Rosario que se ocupe en serio del tema, no da pie para que se charle en familia, ni el Ministerio de Educación revea sus contenidos, ni las autoridades municipales se ocupen de imponer las leyes que garanticen que los derechos de los rosarinos sean respetados.



























