El plazo para las postulaciones al premio Nobel de la paz 2012 venció ayer en medio de críticas renovadas de que el comité a cargo de otorgar el galardón se ha apartado de los criterios sentados por el fundador Alfred Nobel.

El plazo para las postulaciones al premio Nobel de la paz 2012 venció ayer en medio de críticas renovadas de que el comité a cargo de otorgar el galardón se ha apartado de los criterios sentados por el fundador Alfred Nobel.
La activista rusa por los derechos humanos Svetlana Gannushkina, la encarcelada ex primera ministra ucraniana Yulia Tymoshenko y los activistas cubanos por los derechos humanos Oswaldo Payá y Yoani Sánchez están entre los candidatos.
Las decisiones del comité de premios a menudo provocan controversias -es raro que el mundo coincida acerca de quién merece el premio de 1,5 millones de dólares-, pero este año las críticas comenzaron antes.
El condado de Estocolmo pidió a la Fundación Nobel que responda a las denuncias de que el premio ha dejado de reflejar la última voluntad de Nobel, el empresario industrial sueco muerto en 1896.
El investigador noruego Fredrik Heffermehl sostiene que el propósito original del premio era reducir el poder de las fuerzas armadas internacionales.
A partir de la Segunda Guerra Mundial, el comité ha ampliado el premio para incluir a activistas ambientalistas, humanitarios y de otro tipo. Por ejemplo, en 2007 el premio fue al estadounidense Al Gore, activista sobre el cambio climático. El galardonado en 2009 fue el presidente Barack Obama por sus "esfuerzos extraordinarios" a favor de la diplomacia.
"¿Le parece que Obama promueve la abolición de las fuerzas armadas como herramienta de los asuntos internacionales?", preguntó Heffermehl.
Los criterios que asentó Nobel en su testamento son más bien vagos. El secretario del Instituto Nobel, Geir Lundestad, rechazó las críticas. "Combatir el cambio climático está relacionado con la fraternidad entre las naciones", respondió.



Por Claudio Berón

