El triunfo es de todo el grupo", bancó Oscar Santángelo, aunque los hinchas
charrúas gritaron como un hit "vamo, vamo los pibes". "Nos sacamos una mochila de 200 kilos",
agregó el DT en alusión a los 9 partidos sin triunfos, a los 5 cotejos jugados en Tablada con
derrotas consecutivas y sin marcar goles. Rachas que cortó la mediavuelta con un zurdazo que dio en
el palo y estalló en la red. El gol de Villán que le permitió a Central Córdoba por fin gritar
victoria.
Muy pocos creyeron que sería posible dejar los tres puntos en Tablada, pese a
que el rival (Brown de Adrogué) no asustaba. Pero esto era más por el conflicto por los salarios
adeudados al plantel (de tres meses), lo que llevó a que no entrenara en la semana, que a la pésima
campaña.
Pero como esto es fútbol y vale lo que pasa en los 90’, Córdoba dio el
batacazo. Repartió buenas y malas desde el inicio. Encontró el gol desde la medialuna a los
37’. Bancó el dominio de Brown en la segunda mitad. Y con las atajadas de Santilli se quedó
con los tres puntos.
Importantísimos. Tanto que el técnico también lo reconoció: "Se nos estaba
acercando el fantasma de tener que pelear el descenso". No es exageración, estaba a 18 puntos en la
tabla de promedio y ahora les sacó 21 a Talleres y San Telmo. Cómo será que no le alcanzaron estas
tres unidades para dejar el último puesto de la tabla de posiciones.
Claro, la preocupación no pasó con este 1 a 0. Aunque al menos serena las aguas.
Eso sí, el desafío es no volver atrás.
"Los pibes lo festejaron como un título, se arrodillaban, se tiraban agua,
estaban todos emocionados. La alegría volvió al vestuario", confió Santángelo. Esa imagen comenzó a
verse ni bien el impresentable árbitro Gabriel Guillaume (los hinchas le gritaron de todo) marcó el
final y terminó con el temor de un empate sobre el final que derrumbara todo.
Es que tras el cabezazo de Miño que se perdió arriba del travesaño al minuto de
la parte final, casi todas las chances fueron de la visita. Pero en ellas estuvo Santilli para
asegurar el cero en su arco, tras 12 partidos, y la victoria charrúa.
Lo que pasó fue claro. El peso de defender la victoria era demasiado como para
arriesgar. Las piernas y la cabeza también pagaron el precio de no entrenar. El temor de no cerrar
el partido con la alegría del triunfo apareció en escena y recién desapareció cuando el aplauso de
los hinchas premio al esfuerzo sin importar el juego. Eso será cuestión de otro momento.
Quién iba a decir que Córdoba lograría quebrar las rachas en el peor momento. Ahora no importa.
Pasó. Aunque faltan solucionarse temas demasiado importantes en la tierra de Gabino.
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“Me emocioné por lo que vivimos”
"Me emocioné cuando hice el gol por todo lo que vivimos en la semana. Era
importante ponernos en ventaja y por suerte entró el zurdazo, después lo defendimos bien y nos
quedamos con los tres puntos que tanto necesitamos", indicó el goleador charrúa Darío Villán.
En esta frase el delantero resumió el presente del club de Tablada: el clima de
tensión por el conflicto económico. Es que los futbolistas jugaron con un solo entrenamiento en la
semana por la falta de pago de los últimos cuatro meses, además con la urgencia de resultados
porque hacía 9 fechas que no ganaba. Y él no era titular hace seis partidos.
"Además este fue mi primer gol en el Gabino Sosa (en el torneo llevaba tres de
visitante) y eso cerró un día bárbaro, ahora espero que se solucione el tema económico y que
sigamos sumando para salir del fondo", cerró Villán.
En tanto, el arquero Mario Santilli (la figura del partido por atajadas en momentos clave)
resaltó "la importancia de ganar para tranquilizarnos tras una semana dura y para encarar la
próxima con más fuerza y optimismo para que se resuelva lo económico. Estamos dispuestos a
encontrar una solución y esperamos una buena respuesta de los dirigentes, que sabemos que están
haciendo un esfuerzo para ir saldando la deuda".
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Reunión clave
El plantel charrúa espera que la dirigencia acerque un plan de pago (los pibes del club ya
cobraron octubre) para definir el regreso a las prácticas. Se definirá mañana a las 9 en el Gabino
Sosa.