Hace unos días mi esposo sufrió un accidente doméstico de importancia por el cual la ambulancia de Ecco, que llegó en 10 minutos, tuvo que derivarlo al Sanatorio Delta. En los siete días de internación pudimos observar el excelente desempeño de su personal médico, de enfermería y servicio de limpieza. Todos sabemos que no es grata ninguna internación, pero se hace mucho más llevadera para el paciente y sus familiares, encontrar permanentemente caras sonrientes y conversaciones amables desde el médico de guardia, el cirujano a cargo, enfermeros, como el personal abocado a la higiene de las instalaciones. Mi familia y yo misma agradecemos a este sanatorio por hacernos agradable una estadía de por sí no deseada, y de común acuerdo decidimos escribir estas breves líneas para expresar que lo bueno también sucede a diario. ¡Gracias, Sanatorio Delta!































