El día domingo 10 de julio se publicó mi carta sobre una billetera extraviada. En esta ocasión escribo en forma de agradecimiento, principalmente a la familia Cordo, los señores Pablo y Alejandro, quienes fueron los que la encontraron y no dudaron en contactarse conmigo para devolverme mis pertenencias. Expreso mi gratitud también al señor Guillermo, quien me contactó por Facebook ya que no me comunicaba con ellos (sin saber que yo no tenía su número siguieron insistiendo). Estas personas me probaron que todavía se puede confiar en la gente y me recordaron el significado de la palabra bondad. Muchas gracias a mis amigas y compañeras que me apoyaron y no dudaron en prestarme dinero para manejarme por la ciudad, demostrándome una vez más el significado de la palabra amistad; y al diario La Capital, que fue el único medio que publicó mi pedido, enseñándome que hay medios de comunicación que aún no están contaminados por la publicidad y la política.



























