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Autopista Rosario-Santa Fe

La autopista Rosario-Santa Fe fue la primera autopista construida en el país. Fue un alivio para el tránsito sur-norte y norte-sur, pues la ruta nacional aledaña...

Lunes 03 de Febrero de 2014

La autopista Rosario-Santa Fe fue la primera autopista construida en el país. Fue un alivio para el tránsito sur-norte y norte-sur, pues la ruta nacional aledaña a la misma, en aquel tiempo, no daba abasto por ser estrecha, en malas condiciones de conservación y muy pobladas sus orillas, con comunidades asentadas a 10 y 15 kilómetros de distancia entre sí. Todo eso impedía un ágil movimiento en el traslado de personas y producción. Fue bienvenida desde su origen, por el alivio que trajo frente al constante aumento del transporte de granos causado por el avenimiento de la soja como cultivo en gran escala, lo que motivó el crecimiento y expansión de la industria aceitera con la formación de puertos de embarque frente al río Paraná. Soy un frecuente usuario de esta autopista ya que viajo desde Rosario a Oliveros y Maciel y regreso a diario, y no desde ahora sino desde mi juventud. Al comienzo de la vida útil de la autopista y por un par de décadas no se cobraba peaje y el mantenimiento se lo hacía muy precariamente. En los 90 se concesionó a terceros el cobro de su uso y se logró adecuarla y ponerla en condiciones para soportar un tránsito que iba en aumento día a día. Era un placer viajar después del cambio de la carpeta asfáltica, los costados amplios bien cuidados con el verde de cultivos o césped cortado prolijamente; era un recreo para la vista por el paisaje que mostraba con diversidad de colores, y un alivio frente a elevadas temperaturas que suelen producirse. Las concesiones fueron cambiando y actualmente tenemos un peaje excesivamente costoso y un abandono en el mantenimiento. Abandono que no sólo se observa en la capa asfáltica o sea la capa de rodaje, sino a los costados donde el espacio verde muestra un escaso mantenimiento y la ausencia de control debido a la proliferación de un arbusto plaga conocido como Chilca y otras malezas denominadas Rama Negra, Yuyo Colorado y Sorgo de Alepo. Este abandono, dejadez e inoperancia, contrasta con el cuidado que ponen en las casillas de cobro para que no dejen de percibir lo que significa un fácil negocio con el peaje. Los productores con superficies aledañas a lo largo de la autopista se ven afectados frente a la proliferación descontrolada de esas especies vegetales produciendo semillas que se esparcen libremente por medio de aves y vientos que lo califican como un natural y perjudicial semillero desde la autopista. Pero este abandono no es para culpar al concesionario sino a quien debe reportar el mismo, ya que es quien celebró el contrato para la explotación, mejoras y conservación. El aumento de la producción agropecuaria requiere una urgente y eficaz modificación de este estado de situación, antes de que avancen perjuicios lógicos. Como usuario expongo este problema. Pretenden dar sensación de presencia, de autoridad o preocupación vial. con cartelitos de velocidad o radares para las multas. No basta. El viaje por autopista en días de lluvias es de lo más peligroso; hoy es más saludable y seguro el viaje por la antigua ruta nacional 11. Frente a esta realidad, seguramente fluirán argumentos para justificar lo injustificable, queriendo demostrar que no es desidia, pero como profesional en agronomía prefiero un rechazo por ser sincero a que se silencie esta realidad. La provincia cuenta con la colaboración del Inta a través de la Estación Experimental de Oliveros como de la Facultad de Ciencias Agrarias de Rosario para un adecuado asesoramiento. Cuidemos los espacios verdes, atendámoslo adecuadamente sin dejar de tener presente los decretos y resoluciones que prohíbe la utilización de banquinas de rutas y caminos con fines agrícolas. No aprovechar esto último para dar lugar al abandono dejando esas superficies sin debida atención.

Julio Rafael Ferrarotti
DNI 5.993.583

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