Si la intención es dejar la actividad en el actual predio, con el autódromo de Rosario se estará por incurrir una vez más en el mismo error del momento que fue construido. Esto es ni más ni menos que no ver la realidad y las necesidades del automovilismo de competición. En aquel momento se le pidió al intendente que hiciera un circuito de 1.350 metros de longitud cuando lo que se usaba en ese entonces eran trazados de alrededor 3.000 metros de largo. Actualmente, los circuitos rondan los 4.500 metros con clara tendencia a superar esta medida (algunos ya lo superaron), debido al constante crecimiento que tienen las categorías tanto zonales como nacionales. A raíz de que ningún privado se presentó en 2006 a las licitaciones que hizo la Municipalidad, ésta misma se puso como objetivo lograr (a un horizonte de cinco años, es decir para el 2011, ver http://archivo.lacapital.com.ar/2006/09/21/ciudad/noticia_327993.shtml) la reubicación del mismo en el área metropolitana en un predio apto para la actividad. Pasaron los cinco años y no hay avances concretos del autódromo metropolitano. Con la urgencia del hoy y al no haber trabajado en la relocalización, nuevamente la iniciativa del Estado es invertir en el actual predio una gran cantidad de millones de pesos que, como los "fierreros" sabemos, caerán en saco roto. Tendremos un circuito mucho más corto que los que tienen ciudades como La Plata, Comodoro Rivadavia, Olavarría, San Juan, San Luis, Río Gallegos, Salta, Buenos Aires, Rafaela, Paraná, Balcarce, Río Cuarto, Nueve de Julio, Córdoba o Viedma. ¿Se habrán equivocado todos los dirigentes de estas ciudades o se estarán por equivocar los responsables rosarinos? Los entes que fiscalizan el automovilismo argentino actualmente mantienen clausurado el autódromo tanto para carreras nacionales como zonales. Como amantes de esta actividad nos permitimos opinar que si se va a usar el dinero público se debe ser muy cuidadoso y usarlo para tener un circuito acorde a la segunda ciudad del país. Para tal fin, Rosario debería convertirse en el motor que impulse el autódromo metropolitano de la zona, formar una comisión de trabajo en pos de encontrar un terreno de 120 hectáreas bien ubicado y concretar las inversiones en un predio inicialmente apto para desarrollar la actividad, una pista de no menos de 4.500 metros con las infraestructuras necesarias para albergar a todas las categorías nacionales, incluido el Turismo de Carretera. En resumen, tendríamos un gran circuito con las condiciones apropiadas para la actividad, terminaríamos con el conflicto que el autódromo tiene con los vecinos, las hectáreas que hoy ocupa se recuperarán al Bosque de los Constituyentes y nosotros, los amantes del automovilismo, aunque debamos esperar un tiempo más, podremos contar con un autódromo que nos enorgullecerá. Esperemos que este 2011 encuentre en sintonía al intendente de Rosario y al gobernador, para sumar al resto de intendentes de la zona metropolitana en pos de este objetivo y que de una vez por todas analicen seriamente el tema, se asesoren correctamente sin ninguna especulación personal o cortoplacista y conformen un proyecto superador y sustentable en el tiempo. La oportunidad está en sus manos, esperemos que esta vez no la dejen pasar y no se equivoquen repitiendo el error que arrastra el "Juan Manuel Fangio" (el predio elegido) desde su origen.































