Señor secretario de Seguridad de la provincia: esta vez los aislados hechos de inseguridad o su sensación tocaron de cerca a un campeón. Él tiene 11 años, es campeón nacional de judo, practica en el Club Gimnasia y Esgrima y se llama Ivo Dargoltz. Nada conoce de política, campañas y demás pero de judo sabe lo suficiente como para representar en lo más alto a nuestra provincia. Al salir de la práctica, llegando a su casa, a punta de pistola le robaron su judogui (equipo de judo). ¿Qué puede sentir un niño cuando le apuntan en la cabeza con un arma? ¿Qué pueden sentir sus padres y cuál será nuestro futuro como ciudadanos si sólo sentimos total sensación de desprotección? El profundo sentir que la vida de un hijo, la de nosotros mismos, o la de toda la gente de bien está librada al azar nos congela la sangre de nuestras venas. Como padre, como ciudadano y como rosarino deseo pedirle nada más y nada menos que seguridad, con todo lo que expresa la palabra que por estos días, aunque muchos políticos la nieguen, ya se escucha demasiado.






























