Como todos los de nuestra época, allá por los 90 y algo, cuando llegábamos a los 30 años, la Asociación Rosarina de Fútbol nos jubilaba, y nos dejaba huérfanos de fútbol, por lo tanto, en nuestro caso, toda la primera local del Club Oriental, pasó a formar parte del Club Triunfante, nexo mediante “El Negro Curto” recalamos todos en el Club Provincial. Me acuerdo que él se quedaba en el banco para que nosotros jugáramos, y sin chistar, apoyaba de afuera, el Perro Alfonso de técnico. Eran otras épocas, hasta había césped en las canchas. Todo pasó, hoy tenemos 55 y más, y todavía le damos, por amor a la redonda, venimos con la helada de las 8 de mañana, ya no hay verde, solo tierra, se corta el agua, o hay agua fría, sí, en invierno, todos lo sentimos, pero venimos a jugar “al fútbol”, nada decimos o no nos quejamos, somos los socios golondrinas, los de afuera, se lesionan o se rompe un jugador, tenemos obra social, pero hacemos caso omiso, y le damos para adelante. Pero llegamos hasta éste fatídico sábado 20 de julio, estamos entrando en calor, y vemos que un jugador se cae en la cancha tres, se hace un tumulto de gente, y corren todos para socorrer, las médicas del club están ahí, y llego como otros tantos compañeros para ver, se me parte el alma es “José Alberto Curto”, que pelea por su vida, nunca vi tanta impotencia, y desazón, pasan los minutos, que son interminables, y las ambulancias de emergencia no aparecen, ¿llamaste a Ecco?, ¿llamaron a Vital?, y ¿el Sies no contesta van en camino?, y Alberto se fue en ese instante, todavía tengo en mis retinas a sus hijos llorando, el frío de esa tarde, el viento, y cuando lo cubre el paramédico en la última vista, realmente una pena, que Dios lo tenga en la gloria. No podemos quedarnos de brazos cruzados, se murió un compañero, ahora todos quieren hacer para mañana, pero muchachos ayer se murió un amigo, ¿qué hubiese pasado si se contrataba una emergencia para cuando hay fecha de fútbol?, ¿cuántos socios jugamos en el torneo interno, pagamos 220 pesos por mes?, ¿cuánto sale contratar una emergencia? ¿tanto gasto genera ésto? Leí La Capital, leí cómo el gerente general hacía su descargo ante todos, él ya no está entre nosotros, que se quede tranquilo. Hoy, a un par de días del suceso, me replanteo, si conviene seguir participando, si tanto esfuerzo vale la pena, si tenemos respaldo ¿de quién?, tengo tres nietos, más de una vez pienso en pasar a buscarlos para ir a jugar al parque, me lo impide la fecha que tengo que jugar en el club, y los dejo de lado para mañana, ¿llegó la hora? Gracias por respetarme y dejar expresar la angustia y bronca que siento.






























