Un jubilado o jubilada de Rosario destinó hasta el 86% de sus ingresos para poder pagar el alquiler durante marzo, según un informe elaborado por el Centro de Estudios Sociales y Económicos Scalabrini Ortíz (Ceso), al apuntar que el valor durante el mes corriente aumentó hasta un 25% respecto a febrero. También indicó que el Índice para Contratos de Locación (ICL), que publica diariamente el Banco Central, se incrementó un 51,7% interanual al primer día hábil de marzo, mientras que para nuevos contratos alcanzó el 100%.
El dato surgió a partir del informe al comparar el precio de los monoambientes ofertados en Rosario, que ronda los $25 mil. A partir de estos valores, desde el Ceso señalaron que las y los jubilados que perciben el haber mínimo abonan hasta el 86% de sus ingresos para poder mantener el alquiler y vivir bajo techo. En tanto, para las y los trabajadores que perciben el Salario Mínimo Vital y Móvil —cerca de 33 mil pesos, el Ceso apuntó que destinan el 75,8% de su salario al pago del alquiler de un departamento con estas mismas características.
El precio publicado promedio para departamentos de una habitación fue de $35 mil, un 16% más de los valores que se registraron en febrero. Los de dos ambientes rondaron los $45 mil, un 20% por encima del valor promedio del mes anterior. En los tres casos, los valores promedio no incluyen expensas, que oscilan el 13% del valor del alquiler.
"También tenemos el indicador para Caba y siempre vimos una diferencia importante de precios con Rosario, pero allá no está pasando esto", señaló la coordinadora del organismo, Celina Calore, para anticipar que "podría llegar a existir una convergencia, lo cual volvería a Rosario en una ciudad muy cara para vivir, nos llama la atención que se está cerrando esa brecha".
En ese sentido, apuntó: "A partir de la implementación de la ley vimos por un lado que se dispararon los precios de los departamentos, hubo un efecto de llevarlos un poco más altos al mercado, y por otro lado se retiraron unidades para alquiler y se pusieron a la venta. Pero en cuanto a la evolución, nosotros venimos revisando mucho el indicador hacia el interior porque nos llama la atención el 100% de aumento interanual".
Además de la gran cantidad de unidades que los propietarios retiraron del mercado de alquiler para ponerlas en venta, el trabajo destaca que este mes ingresó una mayor cantidad de unidades con características premium, a estrenar o ubicadas en la zona norte de la ciudad, lo que explicaría el particular aumento que se produjo en los precios de oferta del período analizado.
Además, destacó la brecha existente entre la evolución del índice de alquileres y los precios para renovar está asociada a una zona gris que quedó en la ley por no poder regular la renovación de alquileres.
En consonancia con las organizaciones de inquilinos, para el Ceso debería haber algún tipo de revisión a la ley para no dejar estos huecos, además de ejercer un mayor control para que esto se cumpla, ya que muchos contratos de alquiler se pactaron por fuera.
"Es una postura de crítica a la ley que se puede mejorar, pero sin caer en la necesidad de derogarla. Cualquier iniciativa en ese sentido no es la solución porque otra vez el inquilino vuelve a quedar desprotegido", concluyó Calore.