Economía

"Ninguna empresa crece sin financiamiento"

El Mercado Argentino de Valores se afianza como alternativa para que las pymes se financien a tasas más bajas.

Domingo 07 de Julio de 2019

Financiarse a un costo de 45% cuando las tasas de los créditos rondan el 70% es más que interesante. En un contexto económico turbulento, el Mercado Argentino de Valores (MAV) ofrece opciones de financiamiento conveniente para las pymes, segmento al que apunta para conectar con el mercado de capitales. Fernando Luciani, director ejecutivo del MAV, destacó que esa diferencia de tasa opera hoy como estímulo para fomentar ese acercamiento, aunque reconoció que hay muchas empresas a las que todavía les cuesta vincularse con el sistema. Hay incluso, dijo, una barrera cultural. “El financiamiento es una herramienta para crecer, ninguna empresa crece con financiamiento propio, ni Google; si no lográs desterrar el concepto de que es algo nocivo, no hay crecimiento posible”, enfatizó el también vicepresidente de Rosario Valores SA y presidente de Rosario Fiduciaria.

—El mercado de capitales se presenta como una alternativa de financiamiento más atractiva para las pymes en un contexto de altas tasas, ¿Cómo se está moviendo este segmento?

— Las tasas tienen que ser positivas siempre pero en esta coyuntura son muy altas y esto tiene que ver directamente con la política monetaria. Eso determina que cuando alguien se quiere financiar está en una situación compleja. Cuando mirás quién es el mayor tomador de financiamiento bancario siempre es el sector público, en los últimos 70 años. El mercado no es más que el encuentro del ahorro y la inversión, y el ahorro que va desde los 10 mil pesos por mes a millones, lo demanda violentamente el sector público. Lo que queda para el sector privado es poquito y consecuentemente esa poca plata tiene alta la tasa. Esa es la foto general. Se desmarca un poco el mercado de capitales. Es como una paradoja: el crédito se contrajo a nivel general pero en el MAV en particular en los dos últimos años creció muchísimo.

—¿Qué lo favoreció?

—Estamos estrictamente especializados en empresas pymes y cuestiones productivas. Y ese nicho creció muchísimo. Además, se generaron una serie de incentivos al financiamiento pyme a través del mercado de capitales que traccionan las operaciones. Hoy tenemos compañías de seguros, fondos comunes de inversión, como los líderes tomadores de financiamiento pyme. En segunda línea, el Estado nacional creó el Fondep, que es un fondo público que compra exclusivamente productos pyme. Eso genera una gran demanda. Podés ver tasas de financiamiento en el mercado de capitales en torno al 45%, cuando esa misma pyme va a otra ventanilla y paga el 70%. Indudablemente es muy tentador. Nosotros en algunos productos crecimos el 100%. Las pymes asociadas a los agentes de Bolsa y que operan en MAV obtienen una tasa mejor en 20 ó 30 puntos.

—¿Qué instrumentos financieros están disponibles?

—El principal es el cheque de pago diferido, que tiene dos grandes vertientes. Uno es avalado por una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) y el otro es el que llamamos cadena de valor, que no tiene ninguna garantía asociada pero a través del cual las pymes se muestran. La relación es de 70% para los cheques de pago diferido avalados SGR. En ese modelo el inversor compra el riesgo de la SGR. El otro 30% elige la otra opción, con una tasa un poquito más alta. Ahí la pyme se muestra y esto es interesante para el inversor. Luego hay dos productos más, el pagaré y la obligación negociable. El cheque pago diferido es muy ágil y lo conoce todo el mundo pero tiene como limitante que es sólo en pesos y el plazo máximo es de 365 días. Es casi exclusivamente para capital de trabajo, es difícil pensarlo para financiar inversiones. El pagaré, en cambio, permite obtener financiación a 3 años y puede ser en pesos o dólar linked. Ahí sí permite planificar una inversión. Una tasa en dólares hoy es atractiva. Los pagarés en dólares rinden 7 u 8%. Si sos una pyme es fenomenal, un bono del Estado rinde eso. Son los contrasentidos de Argentina. El riesgo premium en un país son los bonos del Estado. En Argentina se da la particularidad de que un pagaré en dólares paga casi lo mismo que el Estado.

—¿Qué cantidad de pymes participan y de qué sectores?

—Aproximadamente 20 mil empresas pymes son usuarias frecuentes del mercado de capitales y cerca de 10 mil están en el sistema de SGR. Los segmentos son súper diversos. Primero se destacan Buenos Aires y Capital Federal, luego vienen Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos y después Mendoza. Petroquímicas, autopartistas, mucho industrial. En esta zona se amplía a comercio. Son muchas empresas, pero si tenemos en cuenta que en Argentina hay cerca de 650 mil pymes, queda claro que hay mucho trabajo por hacer.

—¿La limitante de las empresas es que necesiten una estructuración para acceder al mercado de capitales?

—Con cheque de pagos diferido no. No obligan a la pyme que se financia a mostrar sus números, ni sus balances. Son financiamientos bien coyunturales. En la ON hay un mayor grado de compromiso de la pyme emisora de subir su balance a la autopista de información de la CNV. Eso también tiene como positivo que es que el público te conoce. Es una altísima publicidad gratis. Del set de financiamiento, el cheque lidera fuerte, luego viene el pagaré y después las ON.

—¿Cómo se pueden acercar las pymes?

—Tenemos una política de difusión intensa pero el canal comercial es el agente de Bolsa. La pyme puede llamarnos pero para ingresar al mercado de capitales tiene que abrir una cuenta con un agente de negociación. Hoy resulta relativamente simple hablarle a la pyme si le decís que su cheque en una ventanilla vale 70 y en otra 45. El problema es que muchas personas ni siquiera se hacen esa pregunta. Hay un tema de profesionalización, la pyme no tiene la estructura de una gran empresa. El financiamiento para una empresa pyme es visto como el remedio a un problema. Esa es la peor cosa y tratamos de erradicarlo. Hay que cambiar la cultura, el financiamiento no es un problema, al contrario es una herramienta para crecer. Ninguna empresa crece con financiamiento propio, ni Google. El que crece lo hace con plata de terceros. Si querés crecer con lo que hay en tu bolsillo, vas a crecer el tamaño de tu bolsillo, así seas Bill Gates. Microsoft está dentro de las 10 empresas más grandes del mundo, el dueño máximo es Bill Gates, pero sólo tiene el 7%. El restante 93% es de plata que otros pusieron, eso es financiamiento. En Argentina se necesita un cambio de paradigma fuerte. El que maneja una empresa tiene que dedicarle tanto tiempo a ver cómo se financia como a contratar personal o recomponer el stock. Las pymes no se acercan naturalmente al mercado de capitales en Argentina, hay que laburar mucho. Del otro lado, la gente no ahorra mucho en pyme, lo hace en bonos, títulos del Estado.

—¿El mercado de capitales tiene oferta para responder si surge una gran demanda?

—Hoy todavía hay capacidad de respuesta, podríamos multiplicar dos o tres veces el volumen. La mayoría de los argentinos no invierte en el país. Compramos dólares para el colchón o propiedades. No es porque el argentino es malo, sino que está golpeado por la famosa historia del ciclo de los 10 años. En pymes se puede crecer mucho pero es real que, en general, el argentino no se vuelca a ahorrar en activos del mercado de capitales. En Estados Unidos de cada 10 personas 8 invierten en la Bolsa, en Brasil son 5 y en Argentina sólo 0,4 lo hace. Hoy en pymes están muy focalizados los fondos comunes, compañías de seguros y Fondep. Esos son los grandes compradores. Trabajamos para que haya inversores que quieran comprar un cheque de pago diferido, que no sean los institucionales. Una tasa de 45% está bien, es de mercado, pero están muy desbalanceadas las Lecap. Si Argentina tranquiliza sus variables y se ordena el déficit, la inflación y esta coyuntura volátil, el segmento pyme debería ser muy demandado por el inversor por la simple razón de diversificar. Nadie quiere tener todo dólar o sector público. Hay que tener un poquito de cada cosa.

El gran salto de un mercado tradicional

La reforma de mercado de capitales que impulsó Alejandro Vanoli al frente de la CNV en 2013 despabiló a los mercados de valores de todo el país y los “obligó a cada uno a repensar un plan de negocio”. El mercado local nació en 1929 como Mercado de Valores de Rosario pero se refundó hace seis años, cuando hubo una apertura de capitales y comenzó a tener accionistas muy grandes. Fernando Luciani contó que la entidad absorbió el mercado de Mendoza, se cerró el mercado de Santa Fe y de Córdoba y entró la Bolsa de Buenos Aires (Byma), que se transformó en el principal accionista. La Bolsa de Comercio de Rosario también entró y hoy tiene una participación importantísima.

Así nació el Mercado Argentino de Valores, con un plan de negocios enfocado en ocuparse exclusivamente de pymes, algo “atractivo y necesario para el país”. Desde MAV consideran que todas las herramientas para facilitar la operatoria son clave para sumar actores. “En esta época la simplificación del acceso es importante. Hay una gran necesidad de que desaparezca el papel y comience a ser todo electrónico, como con el recién puesto en marcha e-cheq. Lo mismo con la factura de crédito electrónica, que se va a negociar en MAV. Cualquier empresa pyme que facture a una grande la podrá usar, la grande está obligada a conformar la factura a los 30 días y la pyme la puede ceder a cualquiera para vender. Cosa que hoy no existe. Desde MAV estamos tratando de liderar eso”, dijo Luciani.

Para la segunda parte de 2019, en el MAV apuntan al desarrollo del pagaré digital que viene asociado a una plataforma tecnológica que creó la BCR, que se llama Financia Click y permite que la pyme y el agente digitalicen todo el proceso para que un pagaré llegue a MAV de forma automática. También buscan colaborar con el ecosistema emprendedor a través del programa para start up “A2CM”.

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