La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) que conduce Hugo Moyano convocó ayer a un paro nacional en junio. El secretariado nacional, reunido ayer, decidió coordinar la medida de acción directa con los sindicatos nucleados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (Catt), que lanzaron el martes pasado una huelga nacional contra el impuesto a las Ganancias.
Dentro de los reclamos, la conducción de la CGT sumó un aumento urgente del salario mínimo, vital y móvil a 8.600 pesos. También planteó la necesidad de equiparar el ingreso mínimo de los jubilados con ese piso salarial.
Durante la reunión de ayer, los dirigentes sindicales consideraron "insuficiente e inentendible" la reciente modificación del impuesto a las Ganancias que disputo el gobierno y subrayaron que "la combinación de inflación y presión impositiva distorsiona la negociación salarial".
"Inflación, impuesto a las ganancias y trabajo no registrado son realidades palpables por millones de trabajadores a lo largo y ancho del país", dieron en un comunicado.
Por su parte, el secretario general del Sindicato de Recolectores, Marcelo Andrada, confirmó que el 4 de junio se realizará una concentración nacional del gremio de los camioneros en Buenos Aires. Por ese motivo, ese día no habrá servicio de recolección de residuos en Rosario.
Las centrales sindicales opositoras van convergiendo nuevamente al llamado de la Catt para darle forma a un nuevo paro nacional. El primero en lo que va de 2015 fue realizado el 31 de marzo pasado.
La Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA), que lidera Pablo Micheli, también se sumó al paro nacional.
Voceros de ese nucleamiento aseguraron que la cúpula de la central definirá el miércoles próximo,la modalidad en que acompañará el paro.
En tanto, el barrionuevista Carlos Acuña, dijo en relación a la participación de la CGT Azul y Blanca en el paro de junio próximo que "todavía no lo hemos decidido" y agregó al respecto que "lo vamos a analizar en los próximo días".
Por la mañana, el titular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, ratificó el paro de los gremios del transporte previsto para la primera semana de junio contra la presión del impuesto de las Ganancias sobre los sueldos, y admitió que tras la huelga "no va a suceder nada" porque el gobierno busca que "esto truene".
"Se viene esta medida de fuerza pero sabemos que no va a suceder nada, porque en el gobierno dicen que es un paro más y se puede aguantar, pero la gente se está cansando y esto va a tronar un día", se quejó.
En ese sentido, el dirigente advirtió: "Pareciera que están buscando que esto truene".