Con cautela y temor, los industriales santafesinos siguen con atención la secuencia de medidas que viene adoptando el nuevo gobierno nacional y estrechan filas con las autoridades provinciales para amortiguar los efectos de una política económica que, al menos en el corto plazo, mermará la actividad en el mercado interno.
Empresarios de toda la provincia se dieron cita en el brindis de fin de año de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), donde las preocupaciones por los efectos del ajuste, la eliminación de las Licencias No Automáticas de Importación y la suba de retenciones a las exportaciones se matizaban con el apoyo a las medidas para equilibrar las cuentas fiscales.
“Todos estamos de acuerdo en que hay que restablecer el equilibrio macroeconómico para bajar la inflación pero a la vez analizamos la suba de retenciones, cómo será la apertura económica y el impacto de la suba de tarifas y el recorte de obra pública y transferencias en el bolsillo de la gente”, explicó Javier Martin, presidente de la central fabril, quien recordó que el 80% del mercado de la industria es el interno.
Martin aclara que el sector no viene de transitar su mejor año. La sequía golpeó la actividad y la falta de dólares complicó la importación y el abastecimiento de insumos. De hecho, parte de las expectativas frente al nuevo gobierno pasa por los mecanismos para resolver la deuda comercial acumulado con los proveedores del exterior.
El regreso de las lluvias y la recuperación de la producción agropecuaria entusiasma a un sector que, en buena medida, está vinculado al agro. Pero la incertidumbre macro sigue presente. “Sectores como el de maquinaria agrícola se animan con esta nueva realidad del campo pero ahora han cambiado las condiciones del crédito comercial, que es clave para vender maquinaria”, señaló Martín.
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El flamante secretario de Desarrollo Industrial de la provincia, Guillermo Beccani, se mostró aliviado porque “a diferencia de otras crisis, como la de 2001, las empresas industriales están saneadas y con un piso importante de actividad”. Pero entiende que la coyuntura demandará la “concurrencia” de las autoridades santafesinas y las cámaras del sector productivo para pilotear una macro que se presenta difícil. “Son tiempos desafiantes, tenemos que buscar consensos”, señaló.
Una “convicción” que los empresarios mostraron durante el acto es la de sostener los puestos de trabajo, en un sector que en los últimos tres años viene creciendo en empleo registrado.
Para Martín, presidente de la federación industrial de la provincia que representa el segundo PBI fabril de la Argentina, “hay la situación complicada que puede impactar en la actividad del mercado interno pero la prioridad es cuidar a la gente”.
“Todavía no hay señales contundentes sobre la política industrial que llevará a adelante el gobierno nacional, lo que sí tenemos claro en la provincia es que vamos a defender la producción de la provincia”, señaló a su turno Beccani, quien resaltó las reuniones que mantuvo el lunes el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, con representantes de las cámaras empresarias y con legisladores nacionales de la provincia.